El Concello de O Grove avanza en la recta final de las obras de ejecución de la denominada Senda dos Burros Fariñeiros, un proyecto que permitirá recuperar un recorrido de gran valor paisajístico y patrimonial en la parroquia de San Vicente.
Así lo anunció el alcalde, José Antonio Cacabelos, quien destacó que, pese a algunas dificultades surgidas durante la tramitación de autorizaciones con propietarios particulares, los trabajos continúan progresando de forma satisfactoria.
La nueva ruta, fruto de años de gestiones, nace en la ensenada de Punta Moreiras y discurre junto al río hasta alcanzar la mitad del camino de Cova da Loba, donde conecta con el antiguo camino de Reboredo.
Cacabelos destacó que el objetivo es abrir y acondicionar sendas para que vecinos y visitantes puedan disfrutar de uno de los parajes naturales más singulares del municipio, con la vista puesta en una futura ampliación que permita enlazar el recorrido con la ruta del río de Cova da Loba.
"Seguimos avanzando en proxectos de sendeirismo no rural do Grove", señaló Cacabelos, quien subrayó la importancia de poner en valor los espectaculares paisajes que atesora esta zona del municipio y de generar nuevas oportunidades para el turismo sostenible y el disfrute vecinal.
La actuación tiene como principal finalidad recuperar un paseo que atraviesa un entorno marcado por la presencia de antiguos molinos harineros, actualmente en estado de ruina. Esta intervención será el primer paso para revitalizar un enclave considerado de "alto valor paisajístico", ya que el Concello contempla una segunda fase destinada a la rehabilitación de algunos de estos elementos etnográficos.
Hasta ahora el recorrido presentaba un notable deterioro. Árboles caídos dificultaban el paso de personas y varios tramos del regato se encontraban invadidos por la maleza, lo que alteró el curso natural del agua y provocó desprendimientos en los márgenes.
Para revertir esta situación, el proyecto incluye trabajos de desbroce, limpieza integral del cauce, poda manual de ramas y acondicionamiento de los terrenos para garantizar un tránsito cómodo y seguro. Asimismo, se ejecutarán mejoras en muros existentes, se construirán nuevos elementos de mampostería y se habilitará una senda de zahorra artificial. En distintos puntos del recorrido también se instalarán pasarelas de piedra de perpiaño para facilitar el paso.
La iniciativa contempla además la colocación de papeleras de madera integradas en el entorno natural y la instalación de señalización horizontal y vertical adaptada a los criterios establecidos en el manual de los Caminos Naturales. A ello se sumarán actuaciones de jardinería con la plantación de especies autóctonas como castaños, abedules, fresnos y almendros.
La obra cuenta con una inversión cercana a los 90.000 euros y se encuentra ya "a piques de finalizar", según explicó el regidor.
Los trabajos forman parte del proyecto A Gastromeca, incluido en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) de O Grove y financiado con fondos europeos.
El nombre de la senda rinde homenaje al burro fariñeiro, una raza autóctona gallega en peligro de extinción estrechamente ligada a la historia local. Este animal protagoniza la conocida Leyenda de A Toxa, según la cual un campesino abandonó en la isla a su burro enfermo y cubierto de llagas. Meses después, regresó para descubrir que el animal había recuperado completamente la salud gracias a las propiedades curativas de las aguas termales y los lodos de la isla.
Como reconocimiento a esta tradición, el Concello mantiene un programa de conservación de ejemplares de burro fariñeiro en el Monte Central de la Isla de A Toxa, contribuyendo así a preservar una de las señas de identidad más singulares del municipio.