La primera intervención que, más allá de excavaciones puntuales, se está realizando en el castro de Punta Cantodorxo, en O Grove, ha revelado que este enclave estuvo ocupado, al menos, hasta el siglo I.
La investigación, promovida por el Concello de O Grove y el grupo de Estudios de Arqueología, Antigüedad y Territorio (GEAAT) de la Universidade de Vigo, está diseñada para constatar la existencia de restos que permitan datar el yacimiento.
Los trabajos se están centrando en una zona en la que "desde antiguo se conoce que hay restos arqueológicos", ha señalado la directora de la intervención, Alba Rodríguez.
"Hasta ahora se habían hecho excavaciones puntuales limpiando perfiles de tierra, en las que se recuperó material arqueológico y restos animales", ha explicado la investigadora.
Ya entonces se habían encontrados diferentes materiales cerámicos de la Edad del Hierro.

La intervención que se desarrolla ahora ha permitido confirmar la existencia de restos del castro a través de cinco “sondeos valorativos” realizados en una serie de lugares en los que se ha excavado un espacio de dos por dos metros.
El objetivo de estas catas, según Rodríguez, era "delimitar un poco el yacimiento y entender cómo era".
Estos primeros sondeos se completaron con resultados positivos, al detectarse restos de casas y materiales arqueológicos, entre ellos cerámicas comunes o ánforas y diverso material que el equipo investigador data en la época romana.
A esta intervención en Cantodorxo se sumarán además en las próximas semanas nuevos trabajos del grupo GEAAT en el yacimiento de Adro Vello, situado también en O Grove.
En este caso, se trata de un enclave en el que a lo largo de los últimos cuatro años se desarrollaron una serie de excavaciones, financiadas por la Xunta de Galicia, que permitieron reconstruir los dieciocho siglos de ocupación de este espacio.
