El Pazo Provincial volvió a ser escenario este viernes de un sentido momento de encuentro y afectos en el tradicional homenaje los trabajadores de la Deputación que este año alcanzaron su jubilación, así como en la entrega de premios del Concurso de Navidad, en el que participaron una veintena de servicios de la institución y que ganaron en las distintas categorías el Centro Príncipe Felipe y los servicios de Arquitectura y Cooperación.
Fue un acto para "desfrutar de ser unha familia e crear espazos de convivencia", en el que la presidenta Carmela Silva destacó que todas las personas homenajeadas son "xente que construíu provincia; nesta casa hai grandes servidoras e servidores públicos, o foron e o serán xa para sempre", con un especial recuerdo para dos trabajadoras fallecidas este año, Arantxa Mosquera y Ángeles González, quien fueron fuertemente aplaudidas por las personas asistentes.
En un salón de plenos abarrotado y presidido por los lemas "Ti acendes o Nadal" y "Esta é a túa casa", Carmela Silva fue la encargada de entregar a las personas jubiladas y a los familiares de las fallecidas la insignia de oro que simboliza el reconocimiento de la institución a trayectorias que en algunos de los casos suman 45 años.
Este año se jubilaron 21 personas, 10 mujeres y 11 hombres.