Seres indóMITOs: Aránzazu Vaquero González

Pontevedra
21 de junio 2026
Actualizada: 22 de junio

Mito Meijón entrevista a Aránzazu Vaquero, conservadora-restauradora con una destacada trayectoria en el Museo de Pontevedra, une rigor profesional, sensibilidad y pasión por la arqueología

La conservadora-restauradora Aránzazu Vaquero González
La conservadora-restauradora Aránzazu Vaquero González / Aránzazu Vaquero González

Aránzazu Vaquero no es sólo una profesional muy sólida: es también una de esas personas que transmiten verdad desde la primera frase. Conservadora-restauradora de los fondos arqueológicos del Museo de Pontevedra durante cinco años, con experiencia en excavaciones desde 1988 y residente en Pontevedra desde 2001, ha construido una trayectoria singular a medio camino entre la ciencia, la sensibilidad y el cuidado minucioso de la memoria material.

Nacida en Vigo, pero profundamente vinculada a Pontevedra, ciudad que define como hogar, refugio y madre adoptiva, Aránzazu combina una mirada directa y honesta con una sensibilidad poco común. Su reciente participación en Lúxor, dentro del Middle Kingdom Theban Project de la Universidad de Alcalá, no fue solo un hito profesional: fue también la materialización de un sueño de infancia, el de trabajar algún día en Egipto. Y quizá ahí está una de las claves de su personalidad: en esa mezcla tan rara y tan hermosa de rigor, emoción y vocación intacta.

- Dime una pregunta que no te guste que te hagan.

Ninguna, siempre respondo y digo las cosas con mucha sinceridad.

- ¿Cómo es tu relación con Pontevedra?

Yo nací y me crié en Vigo. Pontevedra es como una madre adoptiva que se convirtió en un hogar y en un refugio para mí. Me gusta vivir en ella porque es bonita y me aporta tranquilidad y comodidad en todos los sentidos.

- ¿Cómo te definirías?

Como una persona muy franca, directa, honesta, tremendamente sensible y con exceso de empatía.

- ¿A qué generación perteneces: baby boom, X o millennial?

A la generación X.

- ¿Cuáles dirías que son las características de tu generación?

Tuvimos que pasar de lo analógico a lo digital, teniendo que adaptarnos a las nuevas tecnologías, tiempos de crisis y momentos de transición muy rápidos. Éramos más independientes y teníamos otro tipo de valores que hoy en día se están perdiendo.

- Recientemente has participado en un proyecto arqueológico en Lúxor. ¿Qué es exactamente el MKTP?

Es un proyecto arqueológico que desarrolla desde hace años la Universidad de Alcalá de Henares, bajo la dirección de Antonio Javier Morales Rondán, en el Valle de los Nobles, entre la planicie de Asasif y Deir el-Bahari, muy cerca del templo de Hatshepsut. Allí se excavan varias tumbas de funcionarios del Reino Medio para comprender mejor los inicios de ese período histórico.

- ¿En qué consistió tu trabajo allí?

En esta campaña solo se concedieron permisos para tareas de conservación y restauración. Trabajamos en dos tumbas, la de Djari, en Asasif, y la del visir Ipi, en Deir el-Bahari. Yo estuve principalmente en la de Djari, realizando labores de limpieza y consolidación de las pinturas murales y de los morteros sobre los que están emplazadas.

- ¿Qué importancia tienen esas pinturas?

Muestran escenas de la vida cotidiana y de los rituales funerarios de su propietario, con un estilo muy característico. Son de las pocas que se conservan de ese período temprano del Reino Medio, concretamente del reinado de Mentuhotep II.

- ¿Cómo viviste esta experiencia?

Con muchísimo entusiasmo. Cuando me comunicaron la concesión de la beca, no me lo podía creer. Desde niña mi ilusión era ser egiptóloga y excavar en Egipto, así que para mí fue un sueño cumplido. Trabajar en el MKTP ha sido todo un privilegio.

- ¿Hay alguna conexión entre el Museo de Pontevedra y Egipto?

Sí. El Museo de Pontevedra posee una pequeña colección de objetos egipcios fruto de la donación de José Fernández López: ushebtis, ungüentarios, un vasito de Amenhotep III, un quemaperfumes y un remate de sistro hathórico de bronce.

- ¿Piensas volver a Egipto?

Si tengo ocasión, sin dudarlo.

- ¿Qué es la amistad?

Algo maravilloso cuando dura toda una vida. Un apoyo y acompañamiento constante tanto para lo bueno como para lo malo, por parte de alguien que te quiere y te aprecia.

- Si pudieses viajar en el tiempo, ¿irías al pasado o al futuro?

Curiosamente, aunque me encanta la arqueología y lo antiguo, viajaría al futuro.

- Dime una parte de tu casa que te apetezca intervenir.

Mi casa es muy pequeña y no podría intervenirla, pero sí reconozco que tengo demasiadas cosas de las que tendría que deshacerme. Echo de menos un espacio más amplio, cómodo y diáfano.

- Dime una canción que te emocione.

“Everybody Here Wants You”, de Jeff Buckley.

- ¿Frío o calor?

Sin duda, calor.

- ¿Qué hay después de la vida?

Creo que una vuelta al universo en forma de energía.

- ¿El último capricho que te hayas dado?

Comprarme un perfume egipcio en el zoco de Lúxor.

- ¿Cuándo dijiste por última vez “te quiero”? ¿A quién?

Hoy, a mi perro.

- ¿A quién te gustaría ver en esta sección?

A Ángeles Tilve.

- Y, por último, ¿qué vas a hacer en cuanto termine esta entrevista?

Preparar una conferencia que tengo que impartir dentro de unos días.

Para Aránzazu, Pontevedra sabe a sardinas, huele a castañas asadas, es del color de los líquenes en las piedras y suena a bullicio de gente y aleteos de palomas en una plaza donde el tiempo se detiene. Definitivamente, Aránzazu siente Pontevedra.

EL CUESTIONARIO

Nunca salgo de casa sin… móvil y gafas.

En mi nevera siempre hay… agua con gas.

En mi armario destaca… la falta de espacio, necesito hacer una limpieza ya.

La edad es… una experiencia de vida.

Siempre fui el ojo derecho de… mi padre.

Pontevedra tiene alma de… burgo.

Creo en… el amor por encima de todas las cosas.

El año que marcó mi vida fue… 1988, cuando me fui a estudiar a Santiago de Compostela.

El mejor regalo que me pueden hacer es… un abrazo con sentimiento.

Mi lugar en el mundo es… donde esté mi corazón.

Si no pudiese vivir en Pontevedra viviría en… Santiago de Compostela.

Mi momento favorito del día es… cuando puedo disfrutar de un paseo al sol.

Pontevedra… es un camino de piedra mojada por la lluvia que atraviesa un puente hacia el campo de estrellas.