Sétima Feira se despide… temporalmente. Su regreso, en todo caso, estará condicionado por las obras que se realizarán en el mercado de abastos. Y cuando lo haga, probablemente, será bastante diferente a lo que ha sido hasta el momento.
El próximo sábado 14 de abril se celebrará esta última Sétima Feira, aunque con un formato especial. Junto con las actividades habituales -el mercadillo creativo, los conciertos y las degustaciones gastronómicas- habrá una comida como "sorpresa final", según ha adelantado la concejala de Promoción da cidade, Anabel Gulías.
Habrá plazas limitadas (40) y los participantes deberán hacer la compra en el propio mercado y cocinar los productos en alguno de los restaurantes que colaborarán con esta iniciativa.
Si el tiempo acompaña, las mesas estarán en la calle Sierra; de lo contrario, se colocarán en la primera planta de la plaza.
Esta iniciativa, inspirada en la Feira Franca, servirá de "experimento" para estudiar la posibilidad de incluirlo en la "remodelada" Sétima Feira, que el Concello quiere recuperar antes de que termine el año.
Mientras tanto, los organizadores se tomarán todo este tiempo para "reflexionar" sobre el futuro de una actividad de la que Gulías hace un balance "máis que positivo".
En las 22 ediciones de la Sétima Feira participaron 120 propuestas creativas diferentes -el 75% de ellas de Pontevedra- que, en cada una de las citas, lograron ventas de 100 euros de media.
"Sétima Feira vai a volver", ha garantizado la edil del BNG, pero ya será con nuevo formato y, probablemente, con una nueva ubicación. "Será diferente a como a coñecemos", ha añadido.