El sindicato Unión Federal de Policía (UFP) ha denunciado este viernes que a raíz del fallecimiento de la agente Vanessa Lage en acto de servicio en el transcurso de un atraco en Vigo se ha incrementado la entrega de chalecos en ciertas unidades, pero lo han hecho con unos materiales que no cumplen los requisitos necesarios, sino que incluso llegan a entregarles materiales "apañados con arreglos tipo Pepe Gotera y Otilio".
La UFP critica, al respecto, que con este reparto masivo de chalecos "se intenta cerrar en falso una crisis", pues Vanessa Lage no llevaba chaleco en el momento del fallecimiento, pero para arreglar esa crisis se usan unas formas que en Pontevedra han llevado a que las agentes mujeres estén devolviendo sus chalecos, acompañando esta devolución con un escrito dirigido a la Secretaría de Estado de Seguridad en el que informan de la incidencia.
Según indican, las prendas que se entregan a las mujeres tienen el mismo corte y largura que el modelo masculino, pero se dá la circunstancia de que el talle de los pantalones de mujer es más alto que el de hombre, de modo que "tropieza con el cinturón" y cuando las policías se sientan "les produce efecto guillotina sobre la barbilla".
Añaden que los chalecos son los mismos que los masculinos a los que se ha colocado una banda en la zona del pecho para ajustar, de manera que producen "una gran incomodidad" y provoca que "no son operativos de llevar". Todo ello motiva que las policías "no pueden utilizar estas prendas debido a que no se adaptan a su anatomía y son incomodísimas de poner".
En respuesta a las "numerosas quejas" recibidas, la UFP ha presentado una queja en la Dirección General, pero, según indican en un comunicado, "parece que o hacen oídos sordos o su respuesta es tan lenta que no es efectiva. Mientras tanto, las mujeres policías están "sin chaleco y esperando", con el "consiguiente riesgo".