La inflación está convirtiendo a la gasolina en un artículo casi de lujo. Con la salvedad de que se trata de un bien de primera necesidad. Estos días es prácticamente imposible encontrar una estación de servicio que ofrezca combustible por debajo de la barrera de los 2 euros el litro. Pero en el entorno de Pontevedra existen algunas.
La más cercana al centro de la Boa Vila es la de la carretera de Vilagarcía, a la altura de Campañó. GV Oil vende el diésel a 1,958 euros por litro.
Pero la menos cara está en la comarca arousana. Plenoil, en Vilanova de Arousa, tiene los precios más bajos de las rías de Arousa y Pontevedra y ofrece el diésel a 1,958 euros el litro.
Por tanto, llenar el depósito en esta área de servicio supondría un desembolso de 98 euros para un depósito de 50 litros. Una cantidad prohibitiva para muchos bolsillos y que en los últimos meses se ha disparado.
En el resto de estaciones de servicio del área, el precio está sobre los 2 euros por litro de diésel, mientras que la gasolina se encuentra incluso por encima de ese umbral en todas las gasolineras.