El gobierno local de Poio ha decidido establecer medidas para garantizar la distancia de seguridad entre los viandantes que en las próximas semanas recorran Raxó.
Por este motivo se prohibirá la circulación en el tramo próximo a la playa de Raxó para aquellos vehículos que accedan desde la carretera PO-308, que transcurre entre Pontevedra y Sanxenxo. Estos vehículos serán desviados al aparcamiento disuasorio que se encuentra en el núcleo de esta parroquia.
Al entorno del muelle de Raxó solo podrán acceder vehículos autorizados, de servicios y de residentes. Para adoptar esta medida, desde el gobierno de Poio se informó al de Sanxenxo, porque parte de esta zona pertenece a la parroquia de Dorrón, perteneciente al municipio vecino. Se trata de una medida que se produce, según apunta la Policía Local, durante los veranos para facilitar el tránsito de los peatones y la instalación de terrazas frente a la playa.
Desde el Concello recuerdan que se ha aprobado también una normativa excepcional para la instalación de las terrazas hasta que puedan cubrir el 50% de su cabida.
Marga Caldas, concejala de Seguridade Cidadá, afirma que es necesario cerrar la calle al tráfico rodado masivo para que haya espacio suficiente para peatones, terrazas y vehículos autorizados manteniendo la distancia social.