Técnicos municipales y del Xacobeo evaluaron la situación del muro del albergue de peregrinos con el fin de determinar las causas de su deterioro y definir las actuaciones a seguir.
Se comprobó que el riesgo de derrumbe es real y según informó el portavoz del gobierno local, Raimundo González, "vaise a desmontar pouco a pouco para ver as causas do barrigón que botou" para, a continuación, repararlo.
Mientras los trabajos no se hagan y se pueda garantizar la seguridad de las personas y vehículos que transitan por la zona, la calle Otero Pedrayo permanecerá cerrada al tráfico y los peatones tendrán que caminar por la acera contraria al albergue.