La decisión comunicada a última hora de la tarde del martes de suspender de manera definitiva las pruebas PCR sin cita, que estaban previstas hasta el 8 de enero, ha provocado preocupación y malestar entre la ciudadanía. Un grupo de personas se encontraba a las 06.30 horas de este miércoles haciendo cola para someterse a las pruebas en el lateral del Hospital Provincial en el último turno previsto por la Gerencia del área sanitaria de Pontevedra-O Salnés.
La cola de espera volvió a rodear las instalación hospitalaria y a las 14.00 horas la tensión fue en aumento ante el fin de turno de los profesionales sanitarios y la decisión adoptada de impedir la realización de más pruebas.
La directora asistencial del área sanitaria de Pontevedra-O Salnés, Sonia Fernández Arruti, explicaba este miércoles que se está completando la transición de la variante delta hacia la omicrom y, por este motivo, las autoridades sanitarias han decidido variar la metodología de la detección de casos positivos al entender que la pandemia se encuentra en una fase de mitigación. Consideran que con esta decisión, la onda epidémica crecerá a un ritmo más lento y, además, disminuirá la actual carga asistencial tan elevada que se estaba registrando en los centros de Atención Primaria.
Fernández Arruti explicaba que las PCR se realizarán ahora únicamente a pacientes con síntomas y los positivos detectados a través de test de antígenos ya no precisarán de una prueba PCR de confirmación como estaba sucediendo hasta el momento.