Toda la ría de Pontevedra, cerrada al marisqueo por la toxina amnésica

Pontevedra
28 de agosto 2025
Actualizada: 10:37

El cierre, que afecta a almejas, berberechos y navajas, llega en uno de los meses de mayor facturación para el marisqueo y golpea a cientos de familias de la ría

Mariscadoras en el banco de Lourizán Mónica Patxot - Archivo

Según comunicaba INTECMAR (Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia) a las cofradías de pescadores, en torno a las 21:00 horas del martes 26 de agosto, los últimos análisis realizados provocaban el cierre efectivo (no cautelar) de las dos zonas de la ría de Pontevedra que en esa jornada estaban abiertas. Las cinco restantes ya llevaban al menos una semana cerradas.

El motivo concreto del cierre de estas últimas zonas ha sido la detección de ASP, popularmente conocida como "toxina amnésica", por encima de los límites legales, lo que obliga a prohibir el marisqueo para garantizar la seguridad alimentaria y la salud pública.

Con ello, toda la ría de Pontevedra permanece cerrada al marisqueo de moluscos infaunales (almejas, berberechos, navajas) debido a los niveles elevados de toxinas ASP (Amnesic Shellfish Poisoning: envenenamiento amnésico por moluscos), que pueden provocar efectos amnésicos y afecciones neurológicas.

 

"PARA CERRAR AL DÍA SIGUIENTE, MEJOR QUE NO ABRIERAN"

 

La situación en las cofradías es de preocupación, ya que estos cierres coinciden con uno de los meses de mayores ingresos para el sector.

César Rodríguez Piñeiro, el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores San Telmo de Pontevedra, habla para PontevedraViva en nombre de las tres cofradías del interior de la ría.

"Nosotros estamos en un plan conjunto de las tres cofradías juntas: Cofradía de Lourizán, Cofradía San Telmo y Cofradía de Raxó", explica.

César Rodríguez, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores San Telmo de Pontevedra PontevedraViva

- En estos momentos la ría está cerrada al marisqueo. En su área de influencia, ¿cómo está la situación?

C.R.P.: Las zonas nuestras de marisqueo volvieron a cerrar las dos. La semana pasada ya habían estado cerradas casi toda la semana. El miércoles 20 dieron bien los análisis, el viernes 22 también, y se abrió el lunes 25. Pero el martes 26 se volvió a muestrear, salió mal, y por la tarde ya cerraron otra vez. Ahora mismo estamos cerrados.

- ¿Es habitual esta situación en estas fechas?

C.R.P.: Este año, hasta la semana pasada, aún no habían cerrado nunca nuestras zonas por toxinas. En otros años ya en mayo teníamos el problema y se alargaba todo el verano. Este año vino ahora, al final del verano. Lo malo es que te tienen una semana cerrado, abren un lunes y el martes ya cierran otra vez. Es un fastidio, mejor que no abrieran.

- ¿Cuántas personas se ven afectadas?

C.R.P.: Entre marisqueo a pie y a flote deben de ser unas 350 personas, contando las tres cofradías del plan conjunto (Pontevedra, Lourizán y Raxó). No todos trabajan cada día porque algunos están de baja o se dedican a otras artes, como el pulpo.

- ¿De qué pérdidas económicas hablamos?

C.R.P.: Depende de la cuota y de las especies, pero entre marisqueo a pie y a flote se puede facturar una media de 30.000 o 40.000 euros cada día de trabajo. Este lunes 25 se recogió marisco, pero como el análisis dio mal, las depuradoras lo devuelven y hay que resembrarlo. Y ahí siempre muere un porcentaje importante, un 20, 30 o incluso el 50 por ciento.

- ¿Qué especies se estaban extrayendo antes del cierre?

C.R.P.: Almeja fina, japónica y berberecho a pie; y almeja rubia y carneiro a flote. El "carneiro" antes no tenía valor, pero este año llegó a los 22 euros el kilo porque se exporta sobre todo a Italia y Francia.

- ¿Era un buen momento para el marisqueo?

C.R.P.: Sí, el verano es la época fuerte. En julio, agosto, septiembre y diciembre los precios se disparan. El berberecho pasó de 3-4 euros antes del verano a 8-10 euros el kilo ahora. La japónica también subió de 7-8 a 14-15 euros. Con la demanda turística suben los precios, y claro, este cierre en pleno verano es un golpe muy duro.

 

"CADA MERGULLADOR PIERDE UNOS 300 EUROS AL DÍA"

 

Desde Portonovo, en la Confradía de Pescadores San Roque el balance es igualmente negativo.

"Ahora mismo están todas las zonas cerradas de la ría de Pontevedra para el marisqueo. Todas cerradas", confirman desde la cofradía en una jornada en que el Intecmar estaba realizando análisis a la navaja en la zona de la Illa de Ons.

El martes 26 por la noche se clausuraron las dos últimas zonas (IV.2 y V), sumando un total de siete áreas cerradas, el conjunto de la ría de Pontevedra.

En el caso de Portonovo, el marisco más afectado es la navaja, extraída por buceadores. Indican desde el pósito que cada uno puede recoger hasta 15 kilos diarios, a un precio de entre 20 y 24 euros el kilo. "Eso supone que cada mergullador pierde más de 300 euros al día", señalan.

El cierre también provoca que el producto recogido antes de conocerse el resultado de las analíticas tenga que devolverse al mar.

"Por ejemplo, la devolución del martes 26 afectó a nueve mergulladores. La depuradora registró que el producto entró, pero al no pasar el análisis, pedimos autorización a la Xunta y habrá que resembrarlo en la zona de origen. Todo ese trabajo se pierde y además siempre muere parte de la navaja por el traslado", lamentan.

Con la totalidad de la ría de Pontevedra cerrada y sin previsión clara de reapertura, mariscadores y cofradías afrontan días de incertidumbre y pérdidas económicas importantes. La esperanza está puesta en los nuevos muestreos del Intecmar, de cuyos resultados dependerá la vuelta al trabajo en uno de los sectores más importantes para la economía de la comarca.