Mónica Pérez es ya la tercera generación de su familia tras el mostrador de Lanas Teresa Tobío. Lo fundaron su madre y su abuela, Loli García y Teresa Tobío, hace 39 años y ella se unió hace 23, cuando la mayor se jubiló. Hace seis, dio un paso que le ha dado visibilidad al negocio más allá de Pontevedra. Empezó a elaborar, desde esta tienda de las galerías de la Oliva, modelos de calceta para la canastilla del bebé que hoy en día llegan a toda España y parte del extranjero.
Y es que de la cabeza y las manos de Mónica Pérez, con la ayuda inestimable de su madre y su abuela (hoy nonagenaria), nace la revista Canastilla de Lanas Stop. La edita en papel Lanas Katia, una de las marcas líderes en el sector en España, y se distribuye en formato físico en quioscos, tiendas de lanas y a través de la página web de la empresa.
Llegan pedidos desde países como Francia, México o los países nórdicos e incluso hay constancia de una persona que demandó un ejemplar desde Israel. Por supuesto, tiene una gran aceptación en el resto de España, en especial, en Galicia y todo el norte peninsular, Andalucía y Madrid.
"La piden un montón", asegura Mónica, orgullosa de los tres números que han salido desde su tienda. "Todo esto está hecho en esta tienda, todo, prenda por prenda", relata mientras pasa las páginas de estos ejemplares.
Menciona siempre que puede a la tienda Mundo Lanas de Vigo, que colabora con una parte de los modelos, y añade que en el número 3 la empresa editora también contó con otras tres empresas de distintos puntos de España que aportaron sus patrones.
Suyo es más del 60% del trabajo de los tres números ya editados. Lanas Teresa Tobío es el alma de esta revista. Tanto que, incluso, surgió como respuesta a una sugerencia de Mónica al responsable de Lanas Katia.
En esta revista los aficionados a la calceta pueden encontrar todos los modelos de la conocida como canastilla, que incluye todo aquello que el bebé necesita nada más nacer, y durante el primero o el segundo mes de vida.
La ropa con la que el bebé sale del hospital, amarillo para los supersticiosos que buscan la buena suerte. Sus primeros patucos. El pelele de su llegada a casa. Capotas, jerséis, abrigos, chaquetas, vestidos, calcetines, cubrepañales, mantitas o toquillas que acompañan a un recién nacido en sus primeras veces de todo. Todo aparece en la canastilla. Y esta revista ayuda a confeccionar modelos de todas estas prendas.
Así, en Lanas Teresa Tobío piensan todos los bocetos, calcetan un ejemplar de cada modelo (de algunos incluso dos) y, como extra, incluyen las instrucciones para que se puedan tejer en casa. Todos los puntos, trucos, tipos de lana y datos necesarios para que la prenda quede tan bonita y bien proporcionada como la de la fotografía de la revista.
En Lanas Katia, en su sede de Barcelona, se elaboran las fotografías y se edita, imprime y distribuye la publicación. Hasta ahora, tres, una cada dos años. Y con tanto éxito que del primer número, con el que Mónica se bautizó en este proyecto, ya es imposible conseguir ejemplares. Es ya casi un objeto de coleccionista y sigue teniendo tanta demanda que la empresa ha decidido vender una versión en PDF que se puede descargar a través la web de Lanas Katia.
En el origen de esta publicación está la propia experiencia de Mónica en la tienda de las galerías de la Oliva por la que desde hace casi cuatro décadas desfilan todos los amantes de la calceta de Pontevedra. "La gente me preguntaba a menudo que le dijera cómo hacíamos los peleles, número de aguja, número de puntos... porque no existía en el mercado ninguna revista dedicada a bebé en aquel momento. Esto fue hace seis años".
Durante una visita del responsable de Lanas Katia a la tienda se lo comentó "en broma" y le sugirió la necesidad de que hubiese una revista que ayudase a calcetar ese tipo de productos a todos los aficionados a tejer con un gusto más clásico. Así, sí existen en el mercado revistas y patronaje que muestran diseños más modernos, muchas incluso de Lanas Katia, que saca varios ejemplares al año, pero nada para el bebé más tradicional.
Mónica, en esa conversación, llegó a decirle "yo me encargo, que tengo un montón de modelos en la cabeza", pero su sorpresa llegó un mes después cuando recibió una llamada en la que le decían "vamos a ir adelante, vamos a sacar una revista de bebé y queremos que nos la hagas".
Y unos meses después, estaba en el mercado bajo el nombre de Lanas Stop, la marca de otra empresa referente en el sector adquirida por Katia. Por el camino, tres meses de duro trabajo y esfuerzo en el que Mónica contó con su madre, su abuela, su suegra y sus tejedoras de confianza para poder afrontar el ambicioso proyecto sin dejar de lado los pedidos de su tienda.
Y, seis años después, han confeccionado para las tres revistas 150 modelos de prendas diferentes, con sus correspondientes explicaciones. "Todo está tejido por nosotras", señala orgullosa Loli, sobre esta revista totalmente handmade (hecha a mano) dedicando horas a cada pieza. "Paso por paso, punto por punto, todo, una cada dos años", añade Mónica.
Tiene auténticas fans que incluso han llegado a pedirle un ejemplar firmado y la demanda en Francia fue tan elevada que ahora ya está editada también en francés, combinando ambos idiomas. Este verano, por ejemplo, unas clientas andaluzas entraron en su tienda diciéndole a Mónica y Loli: "vengo a poneros cara, que tengo vuestra revista, vengo a daros la enhorabuena, que me encantó".
El éxito radica en las buenas ideas y manos de estas tejedoras pontevedresas y en que cubre un hueco que había en el mercado. "Este tipo de prenda la gente la sigue pidiendo, sobre todo, para recién nacido; para este bebé hay mucha clientela que no tenía revista, es un bebé más clásico", explican, y ninguna otra revista ayuda a confeccionarlas. Además, los materiales de Lanas Stop resultan muy adecuados porque sus calidades responden a las exigencias de la piel delicada de un bebé.
Aquellas clientas de Andalucía le preguntaron también por su continuidad, pues el próximo año tocaría el siguiente número bianual. "¿Cuándo sacáis la siguiente?", quisieron saber, pero de momento, la publicación de la cuarta no está confirmada.
"La gente está como loca preguntando a ver cómo sabe". Y tan solo pasando un rato dentro de esta tienda de la Oliva en la que el trasiego de clientela es continuo y los pedidos se incrementan en esta época del año se confirma la elevada demanda.