Las denuncias por botellón impuestas por la Policía Local de Sanxenxo se redujeron a menos de la mitad en lo que va de verano. Durante el mes de julio, los agentes impusieron 104 frente a las 257 del mismo período de 2017, esto es un, un 60% menos.
Según los datos facilitados por el Concello de Sanxenxo, las estadísticas de la Policía Local revelan que se produjo una disminución de las intervenciones realizadas, 1.181 en 2017 frente a 916 de este año. No hay mucha diferencia en la evolución de las inspecciones a locales, 600 el año pasado y 590 este año, y el número de denuncias también fue muy parecido, con 13 y 11, respectivamente.
En el apartado de seguridad ciudadana, las denuncias por consumo de drogas, peleas, vandalismo y falta de respeto o desobediencia a la autoridad se han reducido de las 63 del 2017 a las 44 de este año.
Las denuncias en relación a la ley de prevención del consumo de alcohol de menores crecieron, pasando de 6 a 12, fundamentalmente por las denuncias por publicidad que incita al consumo de alcohol a menores.
En el apartado de trafico los datos muestran que se pasó de 154 actuaciones en 2017 a 247 este año. Este cambio se debe al incremento de los controles de alcoholemia y consumo de drogas de conductores. El año pasado se hicieron solo 2 controles de consumo alcohol y drogas mientras este año hubo 41. En consecuencia, el número de denuncias ha pasado de las 3 de 2017 a las 47 de este año.
El Concello ha hecho públicas estas estadísticas este fin de semana y ha recordado que la plantilla de la Policía Local ha pasado este verano de sus 25 agentes fijos a 68, pues se ha reforzado con 43 auxiliares.
Como balance, desde el gobierno local insisten en su apuesta por la seguridad ciudadana como una prioridad, pues "la reputación de Sanxenxo como destino turístico no puede ponerse en peligro por los problemas de seguridad que se venían produciendo, especialmente en el entorno de puerto deportivo".
Al respecto, indican que el año pasado ya hubo un cambio sustancial al aumentar los recursos, especialmente en las madrugadas entre las cuatro y las ocho de la mañana, cuando se producían la mayoría de los problemas.
Desde el gobierno local atribuyen esta mejora de la seguridad al trabajo de la Policía Local, la colaboración de la Guardia Civil y la implicación del equipo de gobierno. Según indican, el propio alcalde supervisan el dispositivo de seguridad durante las madrugadas.
Aunque reconocen que sigue habiendo incidencias y problemas, destacan que "ahora los infractores saben que tienen un coste en términos de denuncias y multas".