Domingo soleado y con temperaturas agradables. Era el escenario ideal para que miles de personas, como es tradición, salieran a la calle para golpear con sus palmas y sus olivos el paso de la burra con la imagen de Jesús Nazareno representando la entrada en Jerusalén por el centro de Pontevedra.
Pero esa imagen no se pudo ver en 2020 y tampoco en este 2021 debido a las restricciones a las que obliga la pandemia. En esta ocasión, las circunstancias obligaron a que las bendiciones del Domingo de Ramos se realizaran dentro de los templos en cada una de las celebraciones religiosas tanto de la tarde del sábado como de este domingo.
En esta ocasión, la imagen de la burra se encontraba en la Iglesia de San José de Campolongo, donde numerosos fieles acudieron a los cultos del párroco Casimiro Fernández Núñez. También un notable número de personas, siempre manteniendo la distancia de seguridad y portando mascarillas, asistía a las celebraciones en la Basílica de Santa María la Mayor cumpliendo con las limitaciones de aforo y con la alerta de evitar la entrada en el templo una vez comenzada la celebración para evitar posibles aglomeraciones en el interior.
La bendición en todas las ocasiones se realizaba con los fieles ocupando su lugar en el banco y sosteniendo el ramo, la palma o el olivo mientras el párroco movía el hisopo. Los actos religiosos de la Semana Santa continuarán sin actividad en las calles después de que el arzobispado de Santiago decidiera la suspensión de las procesiones.