Un interno del centro penitenciario de A Lama generó en menos de siete horas dos situaciones de peligro al provocar incendios en dos celdas. El primero de ellos, además, incluyó amenazas a los funcionarios del penal y el segundo, agresiones a tres trabajadores.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes 20 de julio y, según denuncian los sindicatos ACAIP, UGT, CC.OO, CIG, CSIF y ATP, tienen como protagonista a un interno clasificado en primer grado penitenciario, el reservado para los peligrosos e inadaptados.
El primer incendio lo provocó sobre las 15.15 horas y, a continuación, tras destrozar la televisión de la celda, se armó con dos grandes cristales a modo de puñales.
Los funcionarios lograron apagar el incendio rápidamente, pero tardaron varios minutos en conseguir que cesasen las amenazas con los citados puñales. Finalmente, entregó los cristales y el interno fue enviado a aislamiento provisional en otra celda de distinta galería.
Menos de siete horas después, a las 22.00 horas, el mismo interno incendió la nueva celda que se le había asignado, causando una intensa humareda en la galería al quemar su colchón.
Tras extinguir el fuego, los funcionarios le indicaron al interno que saliese hacia el patio exterior de la galería y evitar así daños en la salud del mismo. Primero se negaba a salir, pero luego cedió. Eso sí, cuando pasó por el acceso al patio, comenzó a golpear el arco detector de metales situado en el rastrillo hasta destrozarlo por completo.
Este comportamiento agresivo provocó que los funcionarios tuviesen que volver a intervenir y tres de ellos sufrieron contusiones y uno de ellos requirió atención hospitalaria externa porque el interno le golpeó varias veces y le causó un fuerte traumatismo ocular.
Las fuerzas sindicales del centro recordaron este jueves sus reivindicaciones, que incluyen falta de personal (48 vacantes sin cubrir en A Lama), la necesidad de que los funcionarios sean reconocidos como agentes de la autoridad y una nueva Ley de Cuerpos de la Administración Penitenciaria.