La Xunta de Goberno de la Deputación de Pontevedra acaba de dar el visto bueno definitivo al proyecto de mejora de un tramo de 420 metros entre la plaza de A Granxa y las proximidades del puerto de Campelo, en Poio.
La actuación tiene un presupuesto que ronda los 500.000 euros y va a suponer que se complete la mejora de los 1.800 metros de la carretera provincial de Campelo (EP-0601) aprobada la pasada semana, y conseguir un cambio general en la imagen de la zona.
El diputado de Movilidad, Uxío Benítez, explica que se distinguirán dos zonas. La primera será en la más próxima al mar y con características más rurales, donde se ampliará la sección y dejarán dos carriles y una senda peatonal y ciclista de 2,5 metros de ancho. En la segunda zona, que cuenta con unos 345 metros de longitud, se habilitará una zona de convivencia con pavimentado único adoquinado donde se establecerá una 'zona 30' de velocidad.
Este último tramo pasará a ser una "vía de estar con prioridad peatonal", en la que tomará mucha importancia la iluminación, ya que la coexistencia de tráficos hace que las personas puedan ser vulnerables. Ante esta situación, se instalarán balizas de iluminación cada 2,5 metros y, como refuerzo para la delimitación del espacio peatonal con respeto al de los vehículos, también botones podotacteis cada medio metro.
Un elemento estético que resultará llamativo de esta zona será la utilización de un pintado de patrones figurando hojas caídas en el pavimento, tanto alrededor de los árboles que se sucederán en un lateral y en diferentes zonas de la traza de la vía. El objetivo de estos patrones será doble, como elementos decorativos y también como elementos para obligar al conductor a prestar atención, generando cierta incertidumbre que le haga moderar la velocidad.