El proceso de expurgo que la administración autonómica está realizando en los juzgados gallegos, entre ellos los de Pontevedra, tendrán su réplica a nivel municipal. Un decreto de la Xunta permite a los ayuntamientos destruir material depositado en sus respectivos archivos y el Concello ha decidido abordar este proceso en un futuro cercano.
Así lo ha confirmado el concejal de Régimen Interior, Vicente Legísima. Se creará una comisión técnica que supervisará este trabajo de expurgo y decidirá qué documentos se podrán destruir al carecer de todo tipo de valor histórico o administrativo, para ir reduciendo la cantidad de papel acumulado en el archivo municipal.
Mientras ese trabajo no se realiza, el gobierno municipal ha acordado una pequeña reorganización en las sedes que, actualmente, ocupa el archivo del Concello.
Los documentos que se encuentran custodiados en la antigua casa consistorial de la plaza de España abandonarán su lugar tras el verano. Serán traslados a la planta -2 del actual edificio administrativo de Michelena 30, en donde ya estaba parte de este archivo.
Para ello, se han encargado estanterías especiales que ya están instaladas a la espera de la llegada de los documentos que serán trasladados a este nuevo espacio. Se trata en todo caso de documentos administrativos del Concello de 2005 en adelante, principalmente actas y proyectos, según han confirmando fuentes municipales.
Los documentos más antiguos siguen almacenados en el colegio Froebel y en el antiguo conservatorio de música de la calle Alfonso XIII.
Además, en Michelena 30 -a donde se trasladarán todos los trabajadores del archivo- se habilitarán oficinas de atención al público, en donde se dará asistencia a investigadores y vecinos que, a título particular, quieran hacer uso de la información del archivo.
El espacio que quedará libre en la casa consistorial de la plaza de España será utilizado para otras dependencias municipales, aunque por el momento no se ha decidido para cuáles.