La Junta de Gobierno del Concello de Pontevedra ha adjudicado este lunes a la empresa Laya Gestión y Servicios los trabajos de actualización del padrón municipal del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y la relación inmobiliaria de la Dirección General del Catastro.
Esta empresa especializada empezó esta revisión, en distintas etapas, en el año 2012, completando totalmente las fichas del rural, por lo que esta asistencia técnica estará ahora destinada al centro urbano.
Esta exhaustiva investigación ha regularizado una numerosos inmuebles, tanto nuevos como reformados que directamente no estaban dados de alta en el Catastro, y ha descubierto una importante bolsa de fraude fiscal en el pago de este impuesto de edificios que no tributaban en modo alguno.
En concreto, según los datos facilitados por el concejal de Hacienda, Raimundo González, desde el año 2012 hasta ahora se han registrado 2.364 altas. El IBI es una de las principales vías de ingresos del Concello, ya que supone alrededor de 16 millones de euros al año.
Los trabajos de Laya han sido adjudicados por 72.600 euros y esperan destapar 700 altas nuevas, lo que generará un incremento en la recaudación anual de 300.000 euros.
El concejal de Hacienda señaló que al margen de combatir el fraude fiscal, el Concello pretende conseguir que todos los contribuyentes cumplan con sus obligaciones garantizando una "equidade fiscal".