Una pandilla de jóvenes, la pesadilla de bares y comercios del centro de Pontevedra

Pontevedra
22 de febrero 2017

Se trata, según ha trascendido, de jóvenes que forman parte de una misma pandilla. En algunos casos, hace poco que son mayores de edad. Son hasta diez chicos, pero la mitad más activa que el resto. Algunos de ellos tienen ya antecedentes de cuando eran menores y otros han sido detenidos, pero están en libertad a la espera de juicio

Patrullas de la Policía Nacional de Pontevedra
Patrullas de la Policía Nacional de Pontevedra / Mónica Patxot

Hace meses ya que los responsables de bares, comercios y todo tipo de negocios del centro de Pontevedra viven con temor a qué se encontrarán cuando lleguen a sus establecimientos o a recibir una llamada de la central de alarmas o de la Policía indicándoles que acaban de ser víctima de un robo.

La sensación se ha extendido a raíz de la proliferación de robos con fuerza en locales a los que los ladrones acceden tras fracturar puertas y escaparates y mantiene en alerta tanto a los propietarios como a la Policía Nacional. 

Muchos de esos robos siguen en fase de investigación, pero algunos ya se han esclarecido, han derivado en detenciones y han permitido a los investigadores llegar a la conclusión de que buena parte de los hechos han sido obra del mismo o los mismos autores. Los sospechosos son, según ha trascendido, jóvenes que forman parte de una misma pandilla. 

La 'pesadilla' de hosteleros y comerciantes son jóvenes que, en algunos casos, hace poco que son mayores de edad. Son, según se ha podido saber, hasta diez chicos sospechosos, pero la mitad más activa que el resto. Algunos de ellos tienen ya antecedentes policiales de cuando eran menores y otros han sido detenidos ya por alguno de estos robos, pero están actualmente en libertad a la espera de juicio.

En los dos últimos meses han trascendido a los medios de comunicación una docena de robos a lo largo de enero y media docena en lo que va de febrero, pero para encontrar robos similares se puede remontar la búsqueda ya a los útlimos meses del año 2016, con especial incidencia en noviembre y diciembre. 

En un buen número de casos, tras entrar al negocio forzando o rompiendo puertas y escaparates, centran su interés en la caja registradora y o bien la vacían y o si no lo consiguen, se la llevan directamente.