Una vecina y la Policía frustran un intento de okupación de una vivienda en San Antoniño

Pontevedra
22 de septiembre 2020

Todo ocurrió sobre las 16.15 horas de este lunes en el número 51. Una vecina, Marisa, vio movimientos en la casa de unos vecinos que no residen allí. "Vi entrar un perro por la ventana y luego a unos chicos y le dije a mi marido: hay que llamar a la Policía", relató la PontevedraViva. Los agentes mediaron con los chicos y lograron que se fuesen de forma voluntaria 

Los dueños de la vivienda intentan tomar medidas para evitar que la casa vuelva a ser okupada
Los dueños de la vivienda intentan tomar medidas para evitar que la casa vuelva a ser okupada / Mónica Patxot

La llamada de una vecina que percibió un movimiento poco habitual en una vivienda de la calle San Antoniño y la rápida intervención de varios agentes de la Policía Nacional lograron en la tarde de este lunes frustrar la que estaba destinada a ser una nueva okupación de viviendas en el centro de Pontevedra. En esta ocasión, los okupas permanecieron en la vivienda apenas una hora y la abandonaron por su propio pie y sin necesidad de desalojo. 

Todo ocurrió sobre las 16.15 o las 16.30 horas de la tarde de este lunes en el número 51 de la calle San Antoniño. Una vecina de la zona, Marisa, vio a dos jóvenes con un perro sentados en las inmediaciones de su casa, pero no le dio importancia, hasta que unos minutos después salió a tirar la basura del contenedor de recogida selectiva de plástico y vio movimientos en la casa de unos vecinos que no residen allí y en la que no suele haber nadie

"De repente, miré hacia allí, que nunca hay nadie, y me pareció raro. Vi entrar un perro por la ventana y luego a unos chicos y le dije a mi marido: hay que llamar a la Policía", relató a PontevedraViva una vez que se había solucionado todo. Y así lo hizo, alertó a la Comisaría Provincial y de inmediato se presentaron varias dotaciones en la zona. 

Según relata esta mujer, "fue cosa de cinco minutos y se arregló todo enseguida" porque los policías acudieron "muy rápido" y lograron mediar con la situación. "Tardaron un rato, pero consiguieron que salieran los dos y el perro", explica. 

Rosa, hermana de Marisa, presenció la escena y la negociación de los policías con los okupas. Había dos jóvenes y un perro y entraron a través de una ventana. Al principio, se resistieron a salir cuando los policías les llamaron, pero finalmente se asomaron por una ventana y les dijeron que estaban en su casa

Según relata Rosa, "le dijimos que no era su casa, y llamamos a los dueños" y en ese momento fue decisiva la intervención de la Policía Nacional, pues "les dijeron: es mejor que salgáis ahora por las buenas a que forcemos la puerta y os echemos por las malas". Finalmente, alrededor de una hora después, salieron de forma voluntaria

Estas dos vecinas aseguran que los dos jóvenes son vecinos de Pontevedra a los que conocen de hace tiempo porque suelen verlos paseando por la ciudad con su perro. Desconocen cómo hicieron para abrir la ventana, levantar la persiana y acceder, pero se felicitan de que finalmente todo haya acabado en un susto. "Solo de pensar en tenerlos de vecinos... ¡madre mía!".