Más de un centenar de vecinos de Amil se han reunido para mostrar su preocupación ante la construcción de hasta tres parques eólicos que rodearán su parroquia y que, según han sabido, se encuentran en distintas fases de tramitación.
La falta de información sobre estos proyectos es lo que les ha llevado a organizarse para reclamar los estudios de viabilidad de los parques, que consideran llenos de omisiones que pueden poner en peligro la fauna, flora y, sobre todo, la calidad de vida de las personas.
En la reunión, que contó con la presencia de representantes de todos los partidos políticos de Moraña, así como de comunidades de montes y vecinos de otros ayuntamientos, se discutieron los riesgos que implicaría la construcción de los parques eólicos en la zona.
Denuncian que se fragmentaría el territorio y tendría un gran impacto en la fauna y la flora local, así como en el patrimonio cultural y turístico. Los vecinos esperan que su lucha consiga frenar la construcción de estos polígonos eólicos y proteger el patrimonio natural y cultural de la zona.
Uno de los parques, el de Acibal, ya tiene declaración de impacto ambiental positiva desde el año pasado, a pesar de construirse a escasos metros de varios petroglifos catalogados como bien de interés cultural y de las Brañas de Amil, donde se celebra cada año la Rapa das Bestas de Amil.
Por su parte, el polígono Anduriña se pretende ubicar también en los alrededores de las Brañas de Amil, en los ayuntamientos de Barro, Moraña, Pontevedra y Campo Lameiro.
Este polígono se encuentra en fase de alegaciones y su promotora es Green Capital, la misma que la del siguiente polígono, el Zudreiro, que los vecinos reclaman como una fragmentación artificial en dos parques del mismo.
Uno de los primeros pasos de este colectivo será realizar alegaciones al proyecto Anduriña, ya que el plazo aún se encuentra abierto. Para aquellos que deseen sumarse a la causa y hacer oír su voz, se encuentran disponibles alegaciones para firmar en las tabernas de Amil.