Uno de los acusados por el crimen del Umia incrimina a los demás

Pontevedra
10 de marzo 2014

Borja, Héctor y Jesús, tres de los cuatro acusados por la muerte de Enrique Monteagudo Caldas, niegan su participación en el conocido como crimen del Umia, ocurrido el 22 de julio de 2010. Sin embargo, el último procesado, Adrián F.C., admite haberlo presenciado e incrimina al resto de sus compañeros de banquillo en la Audiencia Provincial de Pontevedra

Testimonio de la hermana del fallecido /
Juicio por el crimen del Umia
Juicio por el crimen del Umia

Héctor Vázquez Liste, Jesús Piñeiro Mera, y Borja Coucheiro Sanjurjo, tres de los cuatro acusados por la muerte de Enrique Monteagudo Caldas, niegan su participación en el conocido como crimen del Umia, ocurrido el 22 de julio de 2010. Sin embargo, el último procesado, Adrián Ferro Couto, admite haberlo presenciado e incrimina al resto de sus compañeros de banquillo en la Audiencia Provincial de Pontevedra.

La primera jornada de este juicio se ha consumido con elección de los nueve miembros del jurado popular y la declaración de los cuatro acusados, que ha tenido lugar por la tarde.

Adrián, que solo contestó a las preguntas de su abogado, explicó que tenía una "relación normal" con Enrique Monteagudo ⿿Lucho⿿ que, según le había dicho Borja "no sabía cómo cobrar" una deuda de 8.000 euros de la droga. Por eso le citaron en A Pontenova para "hablar con él, no matarlo".

Los cuatro acusados acudieron a la cita en el mismo coche y Lucho llegó en su moto. Según la versión de Adrián, allí se produjo una discusión, la víctima "se encaró con Borja" y Jesús, alias ⿿Chicho⿿, "sacou unha varra de ferro e deulle con ela na cabeza, e caiu ao chan".

"Fue espontáneo, yo estaba en shock", afirmó Adrián, que acusó a Borja de ordenarle a Jesús "que acabara con él" cuando la víctima aún agonizaba. "Dijo Héctor: ahora hay que acabar el trabajo", aseguró Adrián y entonces le cortó a Lucho en el cuello.

Adrián, que a lo largo de estos años ha relatado cinco versiones diferentes de lo sucedido, aseguró este lunes ante el tribunal que Borja le amenazó con "matar" a su novia y a su familia si le delataba y que tuvo miedo a sufrir "represalias" y añadió que "si supiera lo que iba a pasar no iría".

La Fiscalía mostró unas barras de hierro que se encontraron en la caravana donde Jesús residía, en A Estrada, como supuesta arma.

Por el contrario los otros tres han declarado que no conocían al fallecido y que no habían estado en A Pontenova, el lugar de Cuntis donde se produjo la agresión mortal.

"Todo lo que dijo esa persona es mentira", ha afirmado Borja, alias ⿿Ziritione⿿, sobre la declaración de Adrián. "Ni traficaba con drogas, ni conocía al chaval ese", ha dicho en relación a la víctima.

La fiscal, Marta Durántez, señaló que los teléfonos móviles de Borja y de  Héctor les sitúan en la zona donde se produjo el crimen. En este sentido Héctor indicó que en el radio de acción de ese poste repetidor de telefonía también se encuentra su domicilio. "No he matado a nadie, no conocía de nada a Lucho, no sabía quién era", ha asegurado.

Finalmente, Jesús alias ⿿Chicho⿿, que permanece internado en el psiquiátrico de Conxo mientras que los demás acusados están en prisión, ha negado su participación en los hechos afirmando que se dedicaba a pedir dinero en A Estrada, con el que luego se desplazaba al poblado de O Vao, para adquirir la droga que consumía.

La vista continuará el martes con la intervención de los testigos.

LA FAMILIA DE LA VÍCTIMA PIDE "RESPETO"

Al juicio, celebrado en la Audiencia de Pontevedra, acudieron familiares del joven asesinado, Enrique Monteagudo, visiblemente afectados por el desarrollo de la vista oral. Su hermana, la única que accedió a hablar con los medios de comunicación, se limitó a afirmar que "esperamos que a xustiza funcione como ata o de agora" y que los acusados sean condenados a la máxima pena que recoge un delito como el suyo, 20 anos, "que xa non é nada para unha morte".

Pero sobre todo reiteró en varias ocasiones que quieren que los acusados y sus familiares "nos respeten que xa bastante pasamos", ya que aseguró entre lágrimas que "esta mañá cando chegou o pai de Héctor Vázquez co seu avogado cando pasou por onde estabamos eu e mais meus pais o único que fixo foi rirse".