Vaipolorío anima a colocar trampas para frenar la expansión de las velutinas en fincas particulares

Pontevedra
16 de abril 2020

La asociación ecologista compartió en sus redes sociales información sobre el ciclo de reproducción y un vídeo con un insecto capturado para invitar a los particulares a mantener el pulso contra esta especie invasora sin incumplir las normas de confinamiento

Avispa velutina en una trampa
Avispa velutina en una trampa /

La pandemia del coronavirus detuvo la actividad humana pero la naturaleza sigue su curso. La primavera es época de cría de muchas especies, también para una de las especies invasoras más peligrosas del país: la avispa velutina. Las nuevas reinas inician ahora la fase de construcción de nuevos nidos, por lo que es también el momento idóneo para capturarlas y seguir luchando contra la expansión de esta especie que amenaza a las poblaciones de abejas en todo el territorio gallego.

En el entorno del río Gafos ya fueron avistados varios ejemplares de esta especie buscando un lugar para construir su nido. Por ello desde la asociación Vaipolorío ya se pusieron manos a la obra para combatir este problema de forma individual. "Los que vivimos alrededor del río y tenemos la suerte de tener una finca podemos colocar estas trampas", explica Xosé Manuel Feijoo, que compartió en las redes sociales del colectivo información sobre el ciclo reproductor de la especie y un vídeo en el que puede verse como cae una de estas avispas en las trampas.

Alertan desde la agrupación de que aunque el confinamiento humano puede ser beneficioso para la reproducción de aves o la cría de peces en el río, "el problema de la velutina sigue existiendo". En los últimos años se demostró que el trampeo masivo en este época resultó efectivo para frenar la expansión de las invasoras, pero temen que esta situación pueda suponer un paso atrás en el control de estas poblaciones. De este modo animan a colocar trampas en fincas o jardines para mantener el pulso.

Un recipiente cerrado, con orificio de entrada para el insecto, que contenga una mezcla de vino blanco, zumo de arándanos y cerveza negra supone un cóctel irresistible para estas avispas. Y si se cuelga de la rama de algún árbol en flor, la eficacia de la trampa se multiplica.