Alimentos menos accesibles a las donaciones pero imprescindibles para alimentar correctamente a los usuarios del comedor social de San Francisco. Es el gesto solidario que protagonizaron miembros de la Asociación Cultural O Torreiro de Forzáns, que entregaron cerca de 3.000 kilos de alimentos de todo tipo.
Así, aceite de oliva y girasol, barras de fiambre como chorizo, jamón, salchichón, mortadela y queso o también patatas, entre otros, fueron los alimentos que llegaron a los estantes del almacén del comedor.
En San Francisco fueron recibidos amablemente por el padre prior, Gonzalo Diéguez, y varios voluntarios que echaban en falta la llegada del cargamento de Forzáns que, en esta ocasión, se retrasó hasta el mes de abril, según el coordinador de esta actuación solidaria, Francisco Lira, por cuestiones de salud que afortunadamente ya están solucionadas.
En cuanto a las personas que se beneficiarán de estos alimentos, el prior manifestó que "serán todas aquellas personas que se acercan a nuestra mesa", porque señaló que "nosotros no le requerimos nada, ni carné de identidad, ni ninguna otra cosa y todas las personas que lo demanden son dignas de sentarse en nuestra mesa".
"Por desgracia son cada vez más personas a lo que acuden a nosotros. Servimos entre 130 y 150 comidas diarias", reconoció el prior.
En esta ocasión, los vecinos de Forzáns dejaron parte de los alimentos recaudados en las dependencias que Cáritas de Ponte Caldelas tiene en las inmediaciones de la iglesia de Santa Baia como manera de colaborar también con aquellas personas del municipio que precisen de la atención alimenticia a través de los programas sociales que desarrolla esta ONG.
En la campaña solidaria, que se remonta a más de una década en el tiempo, participaron vecinos de Forzáns y otras zonas limítrofes de los ayuntamientos de Ponte Caldelas, A Lama y Fornelos de Montes.