Los numerosos bañistas que este martes disfrutaban de los arenales de A Illa de Arousa fueron espectadores de un incendio forestal y el despliegue de medios que se ocuparon de su extinción.
El fuego se inició a las cuatro y media de la tarde y fue controlado sobre las 18.12 horas, según han informado fuentes de la Consellería de Medio Rural.
Afectó a una pequeña superficie de suelo raso y arbolado situada en Con de Navío, aunque todavía no se ha facilitado una cifra oficial.
En las tareas de extinción han trabajado dos agentes, cinco brigadas, dos motobombas, dos aviones y un helicóptero, informan desde Medio Rural.
Agentes de la Guardia Civil han avisado con altavoces a los bañistas para que retirasen los vehículos mal aparcados porque dificultaban el paso de los bomberos y, además, corrían riesgos.
Por precaución, la Policía Local cortó la carretera de acceso a Area da Secada, impidiendo el acceso y también la salida de la playa. Precisamente uno de los afectados fue el alcalde de A Illa, Luis Arosa que se encontraba en esta playa y que rápidamente acudió junto a los servicios de emergencias para colaborar con el dispositivo de extinción.
La movilidad en A Illa es un problema que se repite todos los veranos debido al colapso y las retenciones que provoca el turismo en los accesos al pueblo y al puente.
El Concello habilitó un aparcamiento en O Bao para que quienes acudan en coche a A Illa lo dejen aparcado y utilicen medios de transporte alternativo para dirigirse al centro o a las playas, pero la medida no está teniendo el éxito deseado. Este pasado domingo, la Policía Local puso 85 multas a vehículos mal estacionados en las proximidades de las playas. La mayoría de las sanciones fueron de 200 euros.