La gestión municipal de residuos en Vilagarcía continúa mejorando y avanza en el cumplimiento de los objetivos marcados por la Unión Europea. Así lo refleja la memoria anual del servicio de recogida elaborada por Urbaser, que constata una disminución de la fracción "resto", destinada a la incineración, y un aumento general de la recogida selectiva de materiales reciclables.
El dato más destacable es el fuerte incremento del contenedor marrón, dedicado a la materia orgánica. En sólo un año, el volumen de biorresiduos casi se triplicó, al pasar de 109,7 toneladas en 2024 a 297,7 en 2025. Este avance supone un beneficio ambiental, al reducir la basura que acaba en Sogama, y económico, ya que el tratamiento de la materia orgánica en la planta de compostaje de Baión tiene un coste sensiblemente inferior al de la incineración. Mientras compostar cuesta 51,4 euros por tonelada, la quema de la basura se eleva a 95 euros, con una tarifa general de 108 euros por tonelada, de la que Vilagarcía se beneficia gracias a las bonificaciones por participar en programas de compostaje.
En paralelo, el contenedor gris registró una reducción de 277 toneladas en el último año, hasta situarse en las 12.980. Se trata de una cifra ligeramente inferior a la de 1999, un hecho destacado habida cuenta el crecimiento de la población y el aumento del consumo en las últimas décadas.
La recogida selectiva también ofrece datos positivos. Los envases ligeros del contenedor amarillo crecieron un 13% en 2025, alcanzando las 1.164 toneladas, la cifra más alta desde 2020. La recogida de papel y cartón fue aún más destacada, con un incremento del 16,3% hasta llegar a las 1.153,8 toneladas. En este apartado jugó un papel clave la consolidación del servicio puerta a puerta de cartón comercial, que duplicó ampliamente el material recogido, pasando de 93 a 204,8 toneladas.
Desde el gobierno local valoran muy positivamente estos resultados. La concejala Tania García señaló que la renovación de la concesión y las mejoras incluidas en el nuevo contrato, especialmente con la implantación del contenedor marrón y de las recogidas domiciliarias, "comienzan a dar el resultado esperado". Con todo, apuntó que el Concello seguirá trabajando para mejorar la gestión de los residuos mediante nuevas campañas de información y concienciación.
Uno de los retos pendientes es la reducción de los llamados "impropios", los residuos depositados en el contenedor incorrecto. Aunque desde Urbaser indican que no se trata de un problema grave, reconocen que existe margen de mejora, especialmente en el contenedor amarillo, donde la diversidad de envases puede generar confusión.
Otro de los ámbitos con mayor potencial de crecimiento es la recogida de biorresiduos. El contenedor marrón, implantado en febrero de 2024, cuenta actualmente con 80 unidades en la vía pública, 20 de ellas destinadas a grandes productores. El Ayuntamiento confía en reforzar la participación de la ciudadanía y del sector hostelero, toda vez que la materia orgánica representa alrededor de la mitad de la basura doméstica y es la fracción más pesada.
La gestión se completa con los planes municipales de compostaje individual y comunitario, así como con la recogida de aceite doméstico y de residuos voluminosos, cuyos datos se darán a conocer de manera independiente en los próximos meses.