La Xunta acaba de culminar la renovación integral de la carretera PO-234, un eje fundamental que une los municipios de Ponte Caldelas y Cerdedo-Cotobade.
Este jueves, la conselleira de Vivienda y Planificación de Infraestructuras, María Martínez Allegue, acompañada por el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera, y los alcaldes de Ponte Caldelas, Andrés Díaz, y de Cerdedo-Cotobade, Jorge Cubela, visitó el último tramo puesto en servicio, entre Laxoso y el cruce de Portasouto. Son 1,5 kilómetros de mejora en los que se invirtió un millón de euros.
Durante la visita, Allegue destacó que esta actuación "ha transformado por completo la carretera", y recordó que la inversión total en esta vía asciende a 2,3 millones de euros.
La renovación se llevó a cabo por fases: el primer tramo se completó en 2018 en el municipio de Cerdedo-Cotobade, y el segundo en 2020, en Ponte Caldelas.
En total, casi 7 kilómetros de carretera renovados en los últimos años gracias a una planificación escalonada y eficiente.
La mejora ha sido profunda: se amplió la calzada hasta los 7 metros de ancho, se mejoraron intersecciones, se suavizaron curvas peligrosas y se renovó la señalización. Además, se construyeron sendas peatonales en Laxoso y Augasantas, sumando cerca de un kilómetro de recorrido seguro para los vecinos.
La conselleira subrayó el compromiso de la Xunta con la mejora de las infraestructuras viarias, no solo con nuevas obras, sino también con un mantenimiento continuo.
"Planificamos, invertimos y ejecutamos para seguir vertebrando Galicia", afirmó, dejando claro que se seguirá apostando por una red de carreteras funcional, cómoda y, sobre todo, segura.