Yasmina Reguera, víctima del impago del ERTE: "Tengo dos hijas y llevo 62 días sin ingresos"

Pontevedra
15 de mayo 2020

Esta camarera de una conocida cafetería de Pontevedra está junto a sus cuatro compañeros a la espera de que les aporten la prestación económica de estos meses, a pesar de que la empresa tiene aprobado el ERTE desde el 8 de abril. También denuncia que el adelanto del dinero anunciado por la Xunta requiere de un aval para que las entidades bancarias lo concedan

Yasmina Reguera reclama el pago del ERTE / PontevedraViva

Yasmina Reguera Mouriño es una camarera que trabaja en una conocida cafetería del centro de Pontevedra. El 23 de marzo su empresa se acogía al ERTE ante el difícil panorama que se presentaba por la expansión de la COVID-19 y preparó toda la tramitación para que pudieran cobrar lo que les correspondía.

Ella y cuatro compañeros más se quedaban así a la espera de recibir las prestaciones económicas establecidas por el Gobierno del Estado ante la grave situación de crisis prevista. El 8 de abril se aprobaba el ERTE de la cafetería por parte de la administración estatal.

Sin embargo, ese mes ni ella ni sus compañeros cobraron lo que les correspondía. Yasmina afirma que lo entendía porque muchas empresas se habían acogido a esta situación. El 29 de ese mes llamó a las oficinas del Servicio Público de Empleo (SEPE) para saber cómo estaban los trámites. La persona que le atendió respondía con un simple "a ver si tenéis suerte". 

A principios de mayo tampoco cobraron. Yasmina señala que en el teléfono establecido por el SEPE para gestionar estos casos nadie responde y en las oficinas de Pontevedra le derivan a ese teléfono y le explican que "es cuestión de suerte" y que están colapsados. Ante esta situación, Yasmina muestra su preocupación "tengo dos hijas y llevo 62 días sin ingresos", indica explicando que en el sector de la hostelería poco dinero se puede ahorrar y que vive casi al día. 

"No tengo dinero para subsistir", se lamenta esta madre de dos adolescentes de 13 y 17 años. "Yo nunca me he visto haciendo cuentas para ir a la compra como ahora" y sobre todo se muestra indignada ante este estado de incertidumbre porque nadie le indica cuándo va a poder cobrar. "Yo no estoy pidiendo una ayuda, pido que me paguen lo que me corresponde por todos los años que llevo cotizados", afirma esta mujer que lleva trabando desde los 17 años.

También se muestra molesta con el sistema de adelanto de prestaciones anunciado por la Xunta de Galicia. "Lo que te dan es un micro crédito y si no tienes nada para avalar, no te lo conceden", explica.

Cuando fue a su entidad bancaria a resolverlo, después de que la empresa realizase la tramitación, se encontró con que ese adelanto de algo más de 700 euros que le concedía el banco tenía que devolverlo en dos plazos a interés cero pero el primer recibo ya se lo pasaban el 31 de mayo, fecha en la que todavía no sabe si tendrá en su cuenta el ingreso por parte del SEPE. Señala que cada entidad bancaria actúa con libertad y mientras unas permiten el pago en un plazo de seis meses, otras obligan a efectuarlo en dos, como es el caso de Yasmina. 

"No te pueden tener tres meses sin cobrar. Vives al día y los recibos de la luz y del agua me llegan", explica esta camarera, que agradece que la casera de su piso le haya perdonado el alquiler de un mes siendo solidaria ante esta situación de dificultad económica. 

Ahora, ha decidido emprender una campaña en las redes sociales reclamando lo que le corresponde en las redes sociales y esperando que la cafetería vuelva a abrir a primeros de junio. Para sus jefes solo tiene palabras de agradecimiento porque les han garantizado que todo el personal se incorporará en el momento en que abran "pero las condiciones para la hostelería están siendo muy difíciles". Mientras seguirá exigiendo que alguien de la administración le envíe un correo electrónico o alguna notificación explicándole qué sucede con el dinero prometido.

 

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