La falta de moral mínima y Guy Sorman

17 de marzo 2026

La tesis es que Occidente ha caído en una desmoralización debido a la falta de moral correcta

Somos náufragos que estamos en una barca en medio del mar de la vida y no somos conscientes de todo lo que sucede, entre otros motivos porque no tenemos una moral mínima.

Lo que he aprendido del mundo de los periódicos, del mundo de la historia como historiografía y ciencia sociohumana y lo que he aprendido de la vida, en cualquier ámbito, es que la mayoría de personas y entes de todo tipo y entidades de todas las ideologías, lo que hacen, casi siempre, es “tapar, camuflar, esconder, colorear” la información y los datos. Algunas realidades claramente se esconden; otras, se tapan los documentos o datos que puedan existir; otros se queman o se destruyen; otros no se escriben o no se redactan. Casi siempre, todas las personas que intervienen en un asunto o tema suelen informar o decir lo que les conviene, o no decir nada. Otros, que son los sujetos que están alrededor y que algo saben, guardan una especie de secreto discreto o discreción secreta, por muchas razones.

A los que les afecta directamente, muchas veces, no lo entienden, no lo comprenden, no se enteran, o apenas nadie les indica lo que ha sucedido. Si se enteran, quizá sólo entiendan una parte del asunto y, si quieren comprender más, apenas nadie les dirá nada. Esto ocurre en casi todos los entes sociales y después se fragua en lo que llamamos Historia, Microhistoria o Macrohistoria. Incluso los expertos quizá sólo lleguen a conocer un ochenta por ciento de la realidad y de lo real de ese asunto… Esto puede aplicarse a cualquier ente social en el que formes parte. (No lo tome usted como pesimismo ni negativismo, menos como relativismo, porque saber un ochenta por ciento, no conocer todos los flecos, ya es mucho; pero para un sujeto o muchos sujetos puede parecerle insuficiente). Y la vida sigue, y te acontecerá otro acontecimiento y sucederá lo mismo… Y la rueda de la vida y de la historia va dando vueltas o caminando en el tiempo y espacio.

Con razón se indica que es imposible abarcar cualquier campo de la realidad. Es imposible. Ya se expresa que alguien que estudie oficialmente una ciencia, a lo máximo que después podrá conseguir, si se especializa en un área de investigación, será conocer lo suficiente de una subrama de su ciencia. En el mundo del articulismo de opinión sucede lo mismo: el bosque o el Amazonas de árboles es tan inmenso, cada árbol es un autor o autora, que sólo puedes hacer una cata. Saben ustedes, si es que tengo algún lector/a fijo o casi fijo o constante, que por formación creo que hay que citar, dar al César lo que es del César, y por otro lado, voy haciendo indirectamente como una especie de microhistoria del articulismo de opinión al citar autores/as de estos tres últimos siglos. Hoy me encuentro con una tesis indicada por Guy Sorman, nacido en París, que es economista, filósofo, periodista y escritor, y que publica en distintos medios internacionales.

Cito un artículo que he encontrado en la Revista Almendrón, tomado del ABC, publicado el 23 de febrero de 2026, titulado "La desmoralización de Occidente". La tesis es que Occidente ha caído en una desmoralización debido a la falta de moral correcta. O dicho de otro modo, interpreto que llevamos dos o tres siglos soportando críticas de pensadores, filósofos, científicos sociales y escritores que, no todos, pero sí una parte importante, han estado cuestionando y debilitando el campo de la metafísica tradicional, los fundamentos y pilares de toda civilización (que en el fondo es metafísica y metafísicos), lo que ha conducido a la casi destrucción de ese sistema metafísico o pilar esencial de la civilización. No quiere decir que no tengan que ir evolucionando; en Occidente, todo evoluciona, porque la racionalidad y la razón es un elemento esencial desde los griegos clásicos. Pero una cosa es la evolución y otra la destrucción.

Al romper los fundamentos y los pilares de Occidente por parte de la intelectualidad occidental, esto ha llegado al pueblo y a la sociedad en general, incluso a quienes no leen libros, porque ese agnosticismo, ateísmo, relativismo, escepticismo, materialismo, junto al hedonismo, sensualismo y nuevas formas de epicureísmo, ha hecho que una proporción de la población occidental, de todos los estratos sociales, haya caído en una “anomia moral, una anomia metafísica, en una anomia psicomoral de valores correctos y adecuados”.

Nosotros, por tanta autocrítica y crítica, y por darnos disciplinas y palos morales, psicológicos y metafísicos, nos hemos quedado desnudos ante la vida y ante la historia. Llevamos varias generaciones lanzándolas a la vida, desnudas, sin espada, sin escudo y sin lanza. De ahí surgen grandes crisis como consecuencias, no solo en el individuo, sino también en la familia, en la sociedad, en el Estado, en la enseñanza y la escuela, en todas sus formas. Hemos confundido el progreso justo, racional, razonable y moral, con eficiencia y sentido común, con la destrucción de los pilares esenciales de Occidente, que, como en todas las civilizaciones, son metafísicos y ético-morales.

Sobre esos pilares-valores metafísicos y morales se levanta el edificio de la economía, de la política, de la sociología, hasta llegar a los pisos altos, que serían los individuos, los entes sociales, etc., y terminar en el Estado. Aunque sea una definición hegeliana en parte, el Estado como fundamento y pilar y superestructura de todo, en forma circular, interrelaciona lo fundamental de los pilares, más abajo de las infraestructuras y converge con la superestructura, lo de más arriba. Pero el Estado debe estar fundamentado en una metafísica y ética-moral correcta –pero esto es una cuestión más compleja que no puedo detenerme aquí–.

Muchos en Occidente indican que si queremos sobrevivir como civilización, sociedades, culturas y Estados (hasta ahora y actualmente, los que permiten más derechos reales y teóricos a los individuos, a todos los grupos y colectividades), no debemos olvidarlo. Esto no es etnocentrismo; es una realidad. Si queremos que Occidente continúe evolucionando y progresando, como siempre hemos hecho durante siglos, también en las teorías, debemos darnos cuenta de que hay que al menos respetar la metafísica de siglos y milenios y, por otro lado, acercarnos a éticas y morales justas, equilibradas y racionales: individuos, grupos, colectivos, sociedad, todos los entes y el Estado. Todos. Esa moral y ética basada e inspirada en los ejes de Atenas, Roma, Jerusalén y todo el saber que ha venido después. Reglas morales y éticas, al menos mínimas y universales, para todas las civilizaciones, también para la occidental.

Paz y bien…

 

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (10 marzo 2026 cr).