A los pies de los caballos de la cloaca

17 de junio 2026

Rafael FJ Ríos denuncia una trama de corrupción política, mediática y judicial en torno al PSOE, donde se señala la manipulación informativa, el reparto de fondos públicos y la impunidad de los implicados

La realidad cabalga con la intensidad de una carrera en la recta de tribunas del Grand National. Que sepamos no hay cuadras, pero lo que sucede aquí es más prosaico: resumiéndolo, resulta que hay tipos y organizaciones que ahora mismo están mangando, mintiendo y mangoneando. ¿Por qué lo sabemos? Porque nos lo dicen los jueces. Conocemos los delitos porque se recogen en las instrucciones y sumarios que van saliendo a la luz en las causas abiertas con ayuda de policías y guardias civiles. Conocemos también a través de esas actuaciones que parece existir un grupo absolutamente pegado e inserto en el PSOE que se dedica a controlar y gestionar personas, cargos e instituciones con el fin de librar al soldado Ryan como fin último y objetivo primordial, de todo lo cual parece que falta mucho por instrumentar en folios numerados con sello oficial. Consecuentemente, con toda la acción desplegada y en tan diversos frentes, la cloaca ubicada en el interior del PSOE tiene que difuminar por toda la sociedad el bulo, el fango y el lodo, con TVE a la cabeza porque necesita esconder sus verdaderas actividades y objetivos.

Los elementos implicados son: primero, mangantes y chorizos sin más mientras no se demuestre lo contrario; luego está Zapatero como pieza de caza mayor, embajador plenipotenciario que hace trading para Venezuela, para sí mismo, para China, no se sabe si también para el PSOE o para la Internacional Socialista, pero ha surgido de las nubes como intermediario internacional a través del tráfico y cobro de oro, petróleo, joyas y dinero. Por último, hay una organización dedicada a múltiples actividades dentro del Estado que algunas acaban en el embudo del robo de dinero público: práctica que lleva a cabo la cloaca, organización que se mueve por toda la estructura del Gobierno, del Estado y del Partido sin distinción ni límite alguno y que tiene tres absolutas necesidades básicas: dinero, impunidad y relato.

Nos paramos en la cloaca mediática que se encarga de los cuentos, leyendas y narraciones. Queda fijada según los papeles en 61 periodistas que están en el ajo, es decir, de forma automática le llegan argumentarios, consignas, lemas, informaciones... que inmediatamente cloaquean sin filtrar, sin comprobar, sin verificar, al contrario de lo que hacen diariamente en todas las redacciones. Estos 61 publican todo lo que les llega de esa fontana. Reciben noticias y reciben patrañas a la vez, pero hacen rular todos los bulos gubernamentales que hagan falta. Y... ¿qué reciben en compensación por tal indignidad?

Tomemos un ejemplo de hace un par de días. Premios Público 2026. Por aportar un poco de vidilla a tal momio: en el discurso inicial dice su director que los poderosos tienen una consigna clara: hay que quitarle el periodismo a las masas: no tengo palabras, meu. Frente a ello Público y su director afirman que su consigna es No a la resignación, sí a la información, sí a la verdad, sí a la igualdad, díjole la sartén al cazo. Le dieron el premio a varias personas y grupos, pero destaca el otorgado a un condenado por el Tribunal Supremo, el que fuera Fiscal General del Estado y Premio Público Personaje del Año, Álvaro García Ortiz. El broche final lo puso un ministro con unas palabras en las que agradeció a Público por haber inundado este Palacio de la Prensa de dignidad y luego ¡acusó a los jueces de prevaricar! Entre la concurrencia estaban dos jueces prevaricadores condenados por sentencia firme del más alto Tribunal de la Nación: Baltasar Garzón y García Ortiz. Es im-pre-sio-nante. ¿Qué parte no entiendes de una sentencia, de la instrucción o de las pruebas? Este delincuente que estaba al frente de la más alta magistratura de una nación del siglo XXI, la Fiscalía del Estado, cogió una información privada, reservada, personal y secreta de un ciudadano y la hizo pública. ¿Qué es lo que no entiendes? Además, mientras le daban el premio a este completo esclavo de su amo, se conoció que su segundo... ¡había tenido al menos dos reuniones con la cloacaPSOE! ¿Será la que cursaba órdenes al Fiscal? ¿La que le entregó la información que llegó desde Hacienda directamente a la cloaca? Estamos en manos de criminales, en manos del crimen organizado.

Sobre lo que reciben a cambio: la voluminosa publicidad institucional va íntegra o en tres cuartas partes a los suyos. El acto de Público estuvo financiado por la pública AENA y por la energética MOEVE, la antigüa CEPSA. Los ingresos no son solamente por publicar tal o cual patraña. El gobierno tiene habilitadas partidas en las que entrega dinero legalmente a asociaciones de periodistas digitales, a agrupaciones del periodismo, fundaciones o grupos de presión con nombres y titulares de alta cuna y baja cama, organizaciones culturales de ámbito abstracto que no figuran en carteles de teatro, ni de cine, pero que forman parte del entorno. ¿Cuántos kilos se reparten? De lo que se sabe hoy en día, a falta de que los papeles nos digan datos específicos de los 61 periodistas, este año se entregan a todas estas asociaciones unos 62 millones de €.