Operador, operario, obrero

01 de mayo 2026

Alba Piñeiro ofrece esta historia de rebelión ante la etiqueta social y laboral, mostrando que todos en una empresa son necesarios pese a las jerarquías y prejuicios

Cuando Alberto vio por televisión la entrevista que le habían hecho, se indignó por el modo en que le habían designado: operario. Tal vez existiese una palabra diferente y más acertada con la que se sentiría identificado. "Operador" podría haber sido el concepto exacto a utilizar. Sin embargo, todo el que no fuese operariooperador en la empresa, (por ejemplo, su jefe), por más que se le dirigiera por su nombre de pila, pensaría en él como "obrero".

Días después, algún ejecutivo paseaba por el almacén con el café en la mano, hablando con una de las incorporaciones nuevas, que a juzgar por la vestimenta, no era operario, obrero u operador, según el gusto de quien los observara. En medio del peloteo mutuo, un compañero de Alberto enganchó el café del cargo con el cable de la máquina que estaba manejando. El contenido del vaso fue a parar al traje del nuevo, que al verse empapado, gritó:

- ¡Esto sí es un café bien cargado!

El operador se disculpó, pero no pudo evitar la carcajada. Carcajada que se fue difuminando al ver la seriedad del seco, quien vociferó:

- ¡Este pueblo llano!

Alberto, quien estaba de espaldas, escuchó la expresión y se encendió. ¿Pueblo llano? A ciencia cierta ninguno de esos dos finolis pertenecía a la aristocracia. Tendrían estudios un poco más elevados o simplemente, más contactos y dinero. Aunque esto último podría hacerles pertenecer a cierto tipo de élite, no les daba derecho a ser desconsiderados con los subordinados. Además, cualquier subordinado al que se le trate regular, será menos productivo.

El compañero de Alberto protestó diciendo que estaban en una zona inadecuada y lo que era peor, sin la protección debida. Alberto, tras oírlo, se serenó.  Fue a donde estaban ellos y ofreciendo a cada uno un casco del mismo material y color, les dijo:

-Tengan. Élite o pueblo llano conviene utilizar precauciones. Todos somos necesarios.

El obrero rehusó el objeto y sentenció:

-Es igual. No hay quien sea imprescindible.