No debería permitirse la jubilación a todo el mundo, así, a lo loco, como si todo el mundo estuviese capacitado para pasarse el día respondiendo preguntas sobre su jubilación. Qué menos que un cursillo, o dos, después de toda una vida laboral de cursillos. Uno en el que le explicasen a uno (amante de la reiteración, cada vez más), qué cara debe poner cuando le preguntan si no se aburre con tanto tiempo libre. Es una de las muchas dudas que le asaltan al común de los mortales cuando se encuentra con alguien que se acaba de jubilar. Los mortales son una raza muy falsa y el común de los mortales ya no digamos. En su fuero interno, el interlocutor del recién jubilado está deseando que este tuerza el gesto y confiese que se está aburriendo como una ostra, que la vida ha dejado de tener sentido y que está atravesando un auténtico calvario. Pero, claro, esto nunca sucede porque la jubilación puede que no sea un cuento de hadas pero normalmente es mucho mejor que lo que la precede.
No importa que la duda de nuestro interlocutor sea bienintencionada o simplemente un recurso fácil en una conversación frágil. ¿Vas a detallarle, hora a hora, tu lista de actividades desde primera hora de la mañana? ¿No es mejor dejar claro que sería muy triste aburrirse ahora que se tiene mucho más tiempo que antes para pasárselo bien? Pero qué pereza explicarse y total para qué. Cierto que está también la tentación de exagerar: poner los ojos en blanco y comenzar a detallar las excelencias de la nueva vida entremezclando expresiones de júbilo y asombro hasta observar, por el rabillo del ojo, que el rostro de nuestro inquisidor supura envidia por cada poro. Ya hemos hablado de lo de la falsedad de la raza humana y todo eso. Podríamos decir lo mismo de las miserias de la raza humana.
Pero el jubilado pertenece también a una raza magnánima y perdonavidas, más propensa a poner sordina a las ventajas de la jubilación que a pasárselas por las narices a los demás. Por ello uno nunca sabe a qué carta quedarse cuando le pregunta a un jubilado por las condiciones de su nueva condición y por eso uno debería huir de ese tipo de preguntas.