Todo es ponerse

21 de mayo 2025

Lo que destruye los proyectos más ambiciosos son esas pequeñas piedrecitas que hacen saltar por los aires el engranaje de los deseos

"Todo es ponerse". Con esta frase, un porcentaje de la población (los optimistas) se embarca en iniciativas que al resto le resulta difícil imaginarse alcanzándolas. Algunas de estas metas podrían clasificarse de imposibles sin exageración alguna, solo que ese grupo de intrépidos no lo saben. Y cuando no sabes que algo es imposible nada te impide conseguirlo.

"O que fai alguén, falo ti tamén", era una de las frases favoritas de una intrépida compañera de trabajo, cuyas iniciativas resultaban agotadoras porque se empeñaba en llevar a la práctica esa frase con todas las consecuencias. Terrminé enrolado en unos cuantos proyectos que lideraba, del mismo modo que el río arrastra las hojas caídas de los árboles.

Es bien conocido que Apple comenzó en el garaje de la casa de Steve Jobs, quien junto a Steve Wosniak se puso a fabricar 30 ordenadores, a mano y con muy pocos recursos.

Quiero decir, desde el principio, que todo es posible si existe alguien que crea en ello. Para lograr un gran sueño hacer falta ser un gran soñador me dijo una vez un poeta que ejercía de médico.

"Para lo fácil sirve cualquiera" es otra de las frases favoritas de quienes no se arredran ante las dificultades.

No estamos hablando aquí de la filosofía, por llamarle de alguna manera, que extendió gente como Norman Vicent Peale sobre el poder del pensamiento positivo. Peale publicó su best seller en 1952 y vendió más de cinco millones de ejemplares explicando que se puede alcanzar el éxito modificando los propios pensamientos y las cosas que nos decimos a nosotros mismo. Una suerte de mindfulness muchas décadas antes del mindfulness. No se trata de esto. Hay, sin duda, un gran componente de fe en uno mismo y de autoconfianza en quienes aceptan retos complicados y acomenten aventuras exigentes, pero hay sobre todo mucho esfuerzo, mucho talento y otra vez mucho esfuerzo. No creo en la milonga del pensamiento positivo pero sí en el poder de no dejarse asustar por los peros. Porque lo que destruye los proyectos más ambiciosos son esas pequeñas piedrecitas que hacen saltar por los aires el engranaje de los deseos, impidiento el correcto funcionamiento de un mecanismo cuyo eje central era una cierta certeza en tu cabeza.

"Todo es ponerse" me parece un enunciado a rescatar siempre porque siempre hay tiempo de echarse betadine y taparse con tiritas si aterrizas contra el suelo. Y de todos modos: ¿dónde si no esperabas aterrizar?