Tras más de seis años de gestiones y una larga espera administrativa, el Ballet de Galicia ha logrado el permiso de obra para transformar el antiguo Liceo Recreativo de Estribela en su futura sede.
La noticia, que llega cargada de simbolismo, coincide además con el cumpleaños de su director, Diego Landín, convirtiéndose en "el mejor regalo posible después de tanto esfuerzo", señaló el entorno cercano del proyecto.
El edificio, que pertenece a la propia entidad, será sometido a una renovación completa para acoger un conservatorio profesional de danza y un espacio cultural de referencia.
El plan incluye salas pensadas para la práctica de danza a alto nivel, pero también adaptadas a actividades formativas y escénicas.
Además, contará con un espacio para actuaciones que permitirá abrir sus puertas al público y reforzar su papel como punto clave en la vida cultural de la zona.
Las obras, que se prolongarán durante aproximadamente dos años, incorporarán tecnología avanzada y condiciones modernas para el desarrollo creativo.
El Ballet de Galicia insiste en la dimensión social de esta transformación: "No se trata solo de recuperar un inmueble, sino de devolverle alma y movimiento a un lugar con mucha historia. Queremos que Estribela recupere su luz y que este espacio sea un impulso cultural y social".
El proyecto de la reforma estará dirigido por el arquitecto Anselmo Villanueva Peón, presidente de la delegación de Pontevedra del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia.