Comienzan los 'concertos ao outro lado do río' con la actuación de los franceses Putan Club

Pontevedra
18 de octubre 2013

El grupo francés Putan Club fue el encargado de inaugurar un nuevo ciclo de conciertos musicales en Pontevedra. Son los Concertos ao outro lado do río, un proyecto enmarcado dentro de la filosofía Faiponting. En colaboración con Sala Karma, encargada de la producción de estos conciertos, se trata de impulsar actuaciones musicales fuera de su emplazamiento habitual

Actuación de los franceses Putan ClubComezan en los 'concertos ao outro lado do río' Diego Torrado

El grupo francés Putan Club fue el encargado de inaugurar un nuevo ciclo de conciertos musicales en Pontevedra. Son los Concertos ao outro lado do río, un proyecto enmarcado dentro de la filosofía Faiponting. En colaboración con Sala Karma, encargada de la producción de estos conciertos, se trata de impulsar actuaciones musicales fuera de su emplazamiento habitual.

De ahí que el escenario elegido para este estreno haya sido la Sala de Exposición do Pazo da Cultura, creando así un espacio en el que la música y el arte se fusionaron en un ambiente distinto y agradable.

El "rock progresivo" altamente electrificado de esta formación francesa no dejó indiferentes a los espectadores. No era para menos. Es una de las mejores formaciones europeas en su género.

Con más de 700 conciertos desde su formación, en Europa, África y Asia, el Putan Club se define como una célula de resistencia artística iconoclasta y violenta, groovy y evidentemente sexy. Aseguran que su modo de actuar les sitúa al nivel de los primeros complots de los brigadistas europeos durante la última guerra mundial y a los miembros de la resistencia iraquís y afganos o chechenos.

Esta resistencia se organiza con instrumentos arcaicos e inmediatos de nuestro siglo: voz y rumores eléctricos, carros de combate y palabras contadas, abarcando influencias desde la pintura rupestre hasta el conceptualismo más intrépido, desde el avant-rock hasta la música clásica contemporánea o hasta la música techno/dubstep más brutal.

Esta ha sido la primera actuación de un ciclo que promete, muy pronto, nuevas experiencias.