Manu Ríos y Milena Smit: "Nos encantaría trabajar juntos. Sería increíble poder hacerlo en Pontevedra"

Pontevedra
28 de noviembre 2025

Los dos actores, que forman parte de la nueva generación del cine español, han coincidido en Pontevedra. Han sido los encargados de anunciar a los nominados a los Feroz 2026

Milena Smit y Manu Ríos, en Pontevedra con los Feroz
Milena Smit y Manu Ríos, en Pontevedra con los Feroz / Cristina Saiz

Hasta que llegaron a Pontevedra, Manu Ríos (Calzada de Calatrava, 1998) y Milena Smit (Elche, 1996) no habían trabajado juntos. Lo han hecho, por primera vez, para anunciar a los nominados a los Feroz 2026. Quien sabe si, como desean, como anticipo a una película o una serie juntos.

La complicidad entre ambos es más que evidente. De eso, y de cómo han ido sus carreras desde que empezaron, él a los 9 años en televisión y ella a los 15 en la moda, hablan para PontevedraViva. Ambos sabían que, de una manera u otra, lo suyo era ponerse delante de la cámara.

¿Es vuestra primera vez en Pontevedra?

Manu: Yo vine hace unos años de gira con un musical que estaba haciendo. Pero tenía 13 o 14 años. Fue venir un día, hacer la función e irnos. No tengo recuerdos. 

Milena: Yo sí que lo recuerdo. Vine una vez y me gustó mucho. Yo tenía una pareja de Ourense que vivía en Vigo. Vinimos juntos a Pontevedra.

¿Y os veremos este año en la gala de los Feroz?

Manu: Ojalá que sí.

Milena: Ojalá. Nunca te puedes casar del todo porque, de repente, sale cualquier cosa de última hora. Pero sí, vendremos.

¿Cómo ha sido la experiencia de anunciar a los nominados?

Milena: Yo estaba muy nerviosa. Aunque lo hagas con el máximo respeto, a veces hay nombres compuestos o nombres con los que no estás  familiarizada. Te puede costar pronunciarlos. Y yo, además, soy disléxica. Pero creo que ha salido muy bien.

Manu: Al final, hay mucha gente que es partícipe de estos proyectos tan importantes. Quieres decir bien el nombre de todos los que forman parte de los equipos y que se entiendan. Que todos se sientan respetados. Es algo que te mete cierta presión.

Y hay que contener la emoción si un amigo es nominado… 

Milena: Exacto. A mí me ha pasado con Mario (Casas). De repente ha sido como 'ay, qué bien'. Soy como un amuleto suyo. Siempre le entrego premios o le leo en nominaciones.

Manu Ríos, en Pontevedra con los Feroz
Manu Ríos, en Pontevedra con los FerozCristina Saiz

En Pontevedra habéis tenido también un contacto directo con el público. ¿Os gusta?

Manu: Yo no tenía mucha experiencia en hacer charlas, sinceramente. Pero con María Guerra hemos estado muy a gusto, tranquilos. Yo creo que ha estado muy bien.

Milena: Siempre es interesante acercarse al espectador. La relación que hay entre nosotros es a través de una pantalla. Tener estos espacios donde puedes compartir más cosas, puedes poner caras y te pueden hacer preguntas, me parece que es muy interesante.

¿Teníais claro desde niños que queríais ser artistas?

Manu: Sí. Yo empecé con nueve años en un programa local de mi tierra, Castilla-La Mancha. No era nada muy serio, pero siempre lo tuve muy claro. Quería ser artista. No tenía plan B. Me lo tomé en serio desde muy pequeño. Me puse encima mucha responsabilidad.

Creo que no se me ocurre otra cosa que pudiese estar haciendo ahora que no tenga que ver con lo artístico. Con los años vas descubriendo qué te interesa más. De pequeño me gustaba mucho estar delante de la cámara. Todo lo que tuviese que ver con la performance. 

Ahora me está interesando mucho el estar detrás, el poder plantearme de alguna manera escribir o dirigir algo. A mi tiempo, sin ninguna prisa y sin ninguna presión. Pero sí, siempre relacionado con lo artístico y con lo creativo.

Milena: Yo siempre he sido muy creativa también, pero nunca me había planteado vivir de ello. Yo lo tenía más como hobby. Me gustaba montarme sesiones con fotógrafos con los que contactaba por Instagram. Y me salían trabajos puntuales para marcas de joyas o de ropa.

Pero yo tenía mi vida. Trabajaba en un hotel o de camarera. Nunca estudié una carrera e iba fluyendo con la vida a ver a dónde me llevaba. La casualidad me trajo a esto. Fue una locura pero ahora ya es muy difícil que me vea haciendo otras cosas. He abierto la caja de Pandora. 

Manu: Y qué suerte es saber tu propuesta de vida. Es complicadísimo. La verdad es que va cambiando con el tiempo, pero es un lujo tener claro qué quieres hacer. Estar en la búsqueda de ese camino y no encontrarlo, es un poco frustrante.

Milena Smit, en Pontevedra con los Feroz
Milena Smit, en Pontevedra con los FerozCristina Saiz

¿Cuándo empezáis tan jóvenes hay mucha gente que os intenta manejar?

Milena: Siempre vas a tener muchas opiniones a tu alrededor. Depende de quién esté opinando va a mirar por tu bienestar o, a veces, va a mirar por sus intereses. Hay que saber  muy bien cómo rodearte. Creo que es lo más importante en la carrera de cualquier artista.

Con el paso del tiempo vas teniendo más madurez y más claridad sobre a dónde quieres llevar tu carrera. Estás más seguro y ya pones tus límites. Al principio cuando no lo tienes tan claro, te dejas llevar. No tienes definido del todo qué es lo que quieres hacer  o quieres probar varias cosas para ver qué es lo que te apetece y lo que te gusta.

¿En algún momento, empezando tan jóvenes, habéis sentido el síndrome del impostor?

Manu: Al principio y ahora. Hay muchas ocasiones que dices 'exactamente, ¿qué hago aquí?'. Pero creo que es una buena señal. Hay que estar siempre un poco alerta, querer mejorar y no creerte tanto. Es algo positivo el sentir eso.

Hay que ser consciente de que esta es una carrera a largo plazo y que tiene altibajos. Puedes tener momentos muy buenos y otros no tan buenos. No puedes creerte ni todo lo malo no todo lo bueno. Ambas cosas pueden ser muy peligrosas.

¿Y cómo se gestiona el haber tenido tanto éxito al inicio de vuestras carreras?

Milena: Es complicado. La primera nominación al Goya -con No matarás cuando tenía 24 años- fue muy difícil de gestionar. Me pilló todo de repente. La propia película también. Se me abrió una puerta muy grande que era totalmente inesperada para mí.

Yo no estaba relacionada con este mundo y no tuve muy tiempo para asimilar lo que estaba pasando. Y me afectaron mucho las expectativas que tenía la gente en mí. Cuando no gané el premio recuerdo hasta sentir vergüenza. Como si estuviera fracasando o pudiera estar decepcionando a todas esas personas que estaban apostando por mí.

A partir de ahí dije, nunca más voy a depositar tanta energía en esto. La segunda nominación -al año siguiente con Madres paralelas- la transité desde otro lugar muy diferente. Incluso en la propia gala. Estaba mucho más relajada. Pude disfrutar de lo que me estaba pasando.

Milena Smit y Manu Ríos, en Pontevedra con los Feroz
Milena Smit y Manu Ríos, en Pontevedra con los FerozCristina Saiz

Y en tu caso, Manu, ¿cómo fue triunfar con una serie como Élite, todo un éxito global?

Manu: También fue muy difícil de gestionar. Fue muy drástico el cambio. Yo ya tenía experiencia trabajando, pero nunca había vivido un fenómeno así. De un día para otro, la gente te reconocía por la calle. Fue algo inmediato.

El día que se estrenó me fui a una casa rural con Carla Díaz y Martina Cariddi, dos compañeras de la serie. Esa misma tarde, fuimos a dar una vuelta y ya todo el mundo sabía quiénes éramos. Agradeces ese calor del público, pero convivir con eso día a día no es fácil.

Yo soy una persona muy tranquila. Me gusta tener mi rutina, quedar con mis amigos y hacer las mismas cosas de siempre. Al principio era raro. Y sobre todo con Élite, que era una serie que generaba muchas opiniones, ¿no?  O la amaban o la odiaban

¿Te afectaba lo que te decían?

Manu: Intentas no tomarse esos comentarios de manera personal. Al final, ese trabajo no define quien soy yo. Voy a poder demostrar otras facetas. Pero sí, es complicado no prestar atención a comentarios dañinos o que sientes que te atacan a ti directamente. 

Lo mejor ha sido hablarlo abiertamente con mi familia y con mis amigos y hacer terapia. Y bueno, no tomártelos tan en serio. Al final, esos comentarios tan fuertes o tan despectivos son un reflejo más de la propia persona que los hace que de ti mismo. 

Y dentro de todo este proceso es fundamental descubrir quién es tu gente y a quién quieres cerca. Yo ahora me siento súper arropado. Sé poner límites y sé lo que quiero y lo que no quiero hacer. Ha sido un aprendizaje muy heavy.

Manu Ríos, en Pontevedra con los Feroz
Manu Ríos, en Pontevedra con los FerozCristina Saiz

Hasta ahora, no habéis trabajado juntos. Pero hay un nombre que os une, el de Pedro Almodóvar. ¿Qué sentisteis al poder rodar con él?

Milena: Mis dos películas con él han sido en dos momentos muy diferentes. La primera vez -Madres paralelas (2021)- apenas tenía formación. No entendía la industria. Para mí fue descubrir cómo se hacía realmente una película. Y me dejó el listón muy alto. 

Trabajar desde esa inocencia fue muy lindo. Lo recuerdo con mucho cariño porque, además, él siempre tenía muchísima paciencia conmigo. Ensayamos mucho para que todo estuviese en su lugar y todo brillase como tenía que hacerlo.

Ahora, -acaba de grabar con Almodóvar Amarga Navidad que se estrenará en 2026-, he tenido tiempo de rodar unas cuantas películas y hemos llegado a una relación mucho más íntima. Y yo, como actriz, tengo una mirada mucho más madura. También como persona.

Todas sus indicaciones y todas sus directrices las puedo colocar ahora desde un lugar donde yo  también me siento más capaz. Tengo más herramientas. No funciona tanto por instinto como al principio, que también era muy bonito. Pero ahora tengo más tablas.

En las dos ocasiones, te diré que ha sido un sueño. Poder seguir contando sus historias y encarnando a sus personajes me parece un auténtico regalo.

Manu: Trabajar con un director como Pedro era un sueño personal. Crecí viendo su cine, en el que hay muchas referencias cercanas a mi pueblo y a dónde yo soy. En mi caso fue una cosa muy pequeña –el corto Extraña forma de vida (2023)-. Apenas un par de días de rodaje.

A pesar de rodar una escena, ensayamos mucho. Es súper perfeccionista. Lo entiendes al ver sus películas. Esa magia surge porque todo está completamente pensado. Es una pasada verle trabajar. O hacerlo con Pedro Pascal o Ethan Hawke. Yo solo quería aprender y vivir ese sueño.

Milena Smit, en Pontevedra con los Feroz
Milena Smit, en Pontevedra con los FerozCristina Saiz

¿Y sois de los actores que aprovechan sus personajes para aprender también en la vida?

Manu: Totalmente. Es que es inevitable.

Milena: Aprendes incluso de las cosas con las que tú piensas que no estás de acuerdo. Creo que este oficio es un ejercicio de empatía y de mucha compasión. Hay que tener siempre una mirada siempre muy abierta y muy limpia.

Manu: Si empiezas a juzgar a tu personaje no creo que le puedas hacer justicia a la historia. A mí de las cosas que más me gusta de esta profesión, además de rodar y estar con el equipo, es estudiar y analizar el desarrollo de tu personaje. Me gusta montarme mis movidas, escribir tus páginas de lo que piensa, de lo que ha vivido, de lo que piensan de él… Aprendes mucho.

Milena: Yo hago hasta listas de canciones. Es súper creativo.

¿Y os gustaría trabajar juntos?

Milena: Nos encantaría. 

¿Qué creéis que podéis aprender el uno del otro?

Manu: Lo que nos pasa es que, cuando nos vemos, charlamos mucho. Parece que nos conocemos desde hace mucho tiempo y, en realidad, tampoco hemos coincidido tanto. No nos importa ponernos profundos. Hay gente a la que no le gusta entrar en esa profundidad.

Milena: Obviamente siempre quieres proteger tu vulnerabilidad y, a veces, hay personas con una energía que sientes que te tienes que proteger. Pero nosotros, todo lo contrario. Nos complementamos muy bien. Creo que eso sería algo muy guay que aportar a un proyecto. Esa honestidad y esa sinceridad. 

Pues lancemos una propuesta. Que trabajéis juntos y que sea aquí, en Pontevedra…

Milena: Oye, sería increíble.

Manu: Vamos a manifestarnos. 

Milena: Además, compartimos representante. Lo tenemos fácil. Ahora se lo decimos.

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