Abres las páginas de 'Ultreia' y tras una ilustración de la península ibérica de 1117 y unas dedicatorias, lees: "Un peregrino saludaba Ultreia, y le respondían et Suseia, Santiago". Un buen deseo para la peregrinación que resulta aplicable de igual forma para la introducción al público lector en esta novela.
Novela que firma el lucense Francisco Narla y que resulta ser el primero de los títulos de una trilogía que continuará con 'Suseia' y 'Santiago'. Sí, el Camino y la ciudad compostelana forman parte del elenco argumental que cubre "más de mil de años de historia del elemento vertebrador de Europa, de un Camino que define, sin ninguna duda nuestro presente aún a día de hoy".
Hay que despojarse de esta Catedral presente para situarse en un siglo XII cuando "los peregrinos dormían en la catedral, cocinaban en la catedral... es decir, no es el concepto que tenemos al día de hoy; de hecho la catedral durante muy buena parte de su historia estuvo completamente abierta".
Siendo así, la puesta en escena de 'Ultreia'; esto es, su presentación, tenía que ser en ese enclave. "Me siento extremadamente agradecido porque, es verdad que esperaron a leerla, yo creo que querían estar seguros de que no convertía la Catedral en algo extraño. Y pese a que Gelmírez en mi novela sale mal parado, casi parece Darth Vader, no solo nos permitieron hacer un recorrido, también subir a las cubiertas de la Catedral", comenta Narla.
Pongamos también nombres propios. Como el del obispo Gelmírez, a quien el autor redescubrió: "para mí era el gran obispo, el impulsor, un tipo fantástico. Empiezas a rascar la superficie y estamos hablando de un tipo que se vestía de cota de malla y no llevaba espada porque decía que era pecado, ya que sangrabas. Entonces se ponía una maza en el cinto y te despachurraba los sesos y ya no era pecado porque no salía sangre. Estamos hablando de un obispo que como Compostela tenía pocas reliquias o poca enjundia, se baja a la diócesis de Braga, ve que tienen un montón de reliquias importantes y de peso en aquel momento y se las lleva a Compostela a sangre y fuego".
También hay otros nombres propios como los de Ilduara, Quirce,Triboulet, Zacarías... el vulgo. Imprescindibles en esta historia que se lee con los cinco sentidos, mérito de su autor. "Cuando usas los cinco sentidos en tus descripciones, transmites mucho mejor las sensaciones al lector, lo cual, hace que la novela tenga más potencia", explica en el podcast 'Cara a cara'.
Francisco Narla es el seudónimo de Francisco Javier Fernández Vázquez, aviador y escritor. Colabora en televisión, radio y pódcast. Tiene publicado ensayo, poesía, relatos y novelas, hasta once antes de la actual. En 2018 ganó el Premio Edhasa de Narrativas Históricas con 'Laín. El bastardo'.
Buen camino, o en este caso buena lectura. No es intención, es afirmación.