Seres indóMITOs: Varo López

Pontevedra
13 de febrero 2026
Actualizada: 9:21

Mito Meijón entrevista a Varo López, director del cortometraje 'El Lago Silente', que ha sido seleccionado en el Festival de Málaga

El director Varo López Guillermo M. Meijón-Corujo

Este marzo, Pontevedra se asoma al Festival de Málaga con nombre propio: Varo López. Su cortometraje El Lago Silente ha sido seleccionado en la sección oficial del certamen, que se celebrará del 6 al 15 de marzo en Málaga. Y sí, es una noticia de cine, pero también es una noticia de ciudad: de esas que se sienten como un pequeño orgullo colectivo, porque ponen a alguien de aquí en un escaparate grande, sin estridencias y con mucho trabajo detrás.

Varo no vende humo. Tiene esa mezcla poco habitual de talento y serenidad que, en un sector tan dado al ruido, vale casi tanto como una buena idea. Habla del cine como un oficio real: con su parte luminosa y su parte dura, con presupuestos que aprietan, con tiempos que desgastan y, sobre todo, con equipos. En su manera de contar las cosas hay algo que se agradece: no centra el foco en él, sino en lo que hace posible que una historia llegue a la pantalla.

Tengo la enorme suerte de conocer bien a su familia y les aseguro que es de esas que reconcilian con el mundo. Un entorno generoso, luminoso, de apoyo sincero. No le resta mérito (porque el mérito es suyo), pero ayuda a entender de dónde le viene esa forma limpia de mirar y de trabajar. Si el programa Gente maravillosa necesitara un director, Varo podría ponerse tras la cámara sin impostar nada: ha crecido en una familia así, MARAVILLOSA.

— ¿Cómo es tu relación con Pontevedra?

La comparo con la relación de un adolescente con sus padres: hay etapas en las que no los aguantas y necesitas distancia, pero también sabes que están ahí, que te quieren y que esa casa existe. A veces necesito marcharme; otras, volver. Pero siempre está.

— ¿Con qué generación te identificas más?

Me considero un señor desde hace tiempo. Me imagino con boina, chimenea, un libro y conversaciones largas con amigos. Creo que la sociedad actual, sobre todo la más joven, está muy desligada de la realidad y es bastante materialista.

— ¿Dónde estabas cuando te enteraste de la selección en el Festival de Málaga?

Estaba en casa de mis tíos, con mis primos pequeños. El 8 de enero me llamó Antonio Arenas para darme la enhorabuena. Mi reacción fue tan exagerada que mi madre y mi tía se asustaron, pensaban que había pasado algo malo. Cuando vieron la sonrisa que se me quedó, ya entendieron que era algo bueno.

— Del 6 al 15 de marzo, El Lago Silente estará en la sección oficial de cortometrajes del Festival de Málaga. ¿Qué significa para ti?

Es una alegría enorme, sobre todo por todo el equipo que hay detrás y la gente implicada en el proyecto, sin ellos nada sería posible. Que el trabajo llegue hasta aquí es muy emocionante.

— ¿Cómo fue levantar El Lago Silente y No son tus ojos al mismo tiempo, y qué cambió para que hoy mires el proyecto con otros ojos?

Fue muy duro. El Lago Silente y No son tus ojos se levantaron al mismo tiempo, con presupuestos elevados, de más de 25.000 euros cada uno, y con muchísima gente implicada. Acabé muy cansado. Y es verdad que al principio no estaba especialmente contento con El Lago Silente, pero el recorrido del proyecto me ha hecho verlo de otra manera.

— En la ECAM lograste algo que no había hecho nadie: dirigir dos proyectos a la vez. ¿Qué te dejó una experiencia así?

Aprendí muchísimo, pero también me di cuenta de que necesitaba parar. Después de terminar ambos proyectos me tomé un par de meses de vacaciones para pensar qué hacer. Estoy muy agradecido a la ECAM, pero en especial a mis compañeros y amigos, sin ellos haber compaginado tantos proyectos habría sido imposible.

— Si echas la vista atrás, ¿en qué momento aparece el cine en tu vida?

En primero de Bachillerato, cuando vi Psicosis. Después de la película hicimos un debate en clase y yo era el único que hablaba. Ahí me di cuenta de que me gustaba de verdad.

— Cuando piensas en cine español, ¿qué nombres te vienen primero a la cabeza?

Manuel Mur Oti es un director que me interesa mucho, aunque por supuesto también Berlanga o Bardem.

— Ver películas contigo: ¿es disfrutar o analizar sin descanso?

El cine es para disfrutar. Aunque a mí una película me parezca horrible por cómo está hecha, si al espectador le gusta, el objetivo está cumplido. Al final, aunque sea una industria, hay que disfrutarla.

— ¿Series o películas: por qué crees que ahora mandan tanto las series?

Estamos en una época en la que las series triunfan mucho por nuestro ritmo de vida: no siempre tenemos dos horas para sentarnos frente a una pantalla prestando atención. Además, nuestra capacidad de atención ha disminuido. Por eso funcionan tan bien los formatos de 20 o 30 minutos.

— ¿Y tú dónde te sitúas como espectador?

Yo prefiero ver películas, aunque también hay miniseries que me gustan mucho, como Nos vemos en otra vida.

— En cultura, ¿manda la oferta o manda el público?

El público. Es el que exige y el que demanda, y la oferta se adapta a eso. Ahora hay muchísima oferta porque las plataformas tienen que diferenciarse.

— Y lo de la industria: ¿cómo vives esa concentración en Madrid y Barcelona?

La industria está ahí, pero también la oferta cultural. En Galicia hay talento y hay empresas, pero si quieres dedicarte a esto no te queda otra que salir. Lo hablo mucho con compañeros que viven en Madrid y quieren volver, cuando tenemos estas conversaciones siempre llegamos a la conclusión de que nos gustaría poder crear una escuela de cine en Galicia.

— Estás buscando apoyos para nuevos proyectos. ¿Qué papel juega para ti la colaboración público-privada?

Es fundamental. Para mis proyectos toco todas las puertas que puedo: Diputación, AGADIC, ECAM… y también recuerdo a las empresas los incentivos fiscales que tiene invertir en cine. Muchas veces no se conocen.

— Hablamos de condiciones laborales. ¿Qué es lo más urgente?

Son muy malas y hay que buscar un cambio. No se trata solo de cumplir convenios, sino de que la gente esté cómoda, a gusto en su lugar de trabajo. Nosotros trabajamos con personas y eso se nota. No siempre he estado en equipos donde esto se cuidase.

— ¿Qué impacto crees que está teniendo la inteligencia artificial en el cine?

Creo que es negativo y espero que no vaya a más. Me sorprende que tengamos inteligencia artificial haciendo películas mientras actores y directores están mal pagados o haciendo trabajos de subsistencia para poder comer.

— Si una IA te recomendase siempre películas que sabes que te van a gustar, pero te cerrase otras opciones, ¿la usarías?

No. Se aprende muchísimo del cine malo. De todo lo que vemos se aprende, también de aquello que no hay que hacer.

— ¿Tu ojo crítico descansa alguna vez?

No del todo. Mi hobby se ha convertido en mi trabajo, así que siempre está ahí.

— Has reivindicado la novela gráfica y, a la vez, dices que estás revisitando Disney. ¿Qué te está dando ahora mismo cada cosa?

Me gusta mucho la novela gráfica y creo que hay que recordar que también existe novela gráfica para adultos. Y ahora estoy revisitando películas Disney porque son muy cómodas: no hay que pensar demasiado, y a veces eso también se agradece.

— Último capricho.

El libro "El aliento de los dioses".

— ¿A quién te gustaría ver en esta sección?

A Pablo Diego Dios.

 

EL CUESTIONARIO

Nunca salgo de casa sin… móvil

En mi nevera siempre hay… queso

En mi armario destaca… la cantidad de sudaderas

La edad es… un número

Siempre fui el ojo derecho de… mi abuela y de mi madre

Pontevedra tiene alma de… diversión

Creo en… el cine

El año que marcó mi vida fue… 2018

El mejor regalo que me pueden hacer es… dejarme dirigir una buena película

Mi lugar en el mundo es… el set de rodaje

Si no pudiese vivir en Pontevedra viviría en… mi aldea, Valongo.

Mi momento favorito del día es… el atardecer

Pontevedra… ¡El Grifón!