La banda vallisoletana Siloé hizo historia este viernes en la Festa do Marisco de O Grove, llenando hasta la última esquina el recinto de O Corgo en una noche que quedará grabada en la memoria de muchos. La carpa de conciertos ya estaba a rebosar media hora antes de que comenzara el espectáculo, y cuando los primeros acordes sonaron, el ambiente era simplemente espectacular.
La productora calcula que alrededor de 10.000 personas se dieron cita para ver a Siloé en directo, mientras que desde el Concello hablan de más de 5.000 asistentes, lo que, en cualquier caso, confirma que el concierto fue un auténtico éxito de público.
El alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos, no ocultaba su satisfacción al afirmar que "fue el segundo mejor viernes de la historia, sólo por detrás del de 2023, y de aquella había puente. Así que estamos más que contentos".
Y añadió con entusiasmo que "lo de este viernes apenas lo recuerdo yo en O Grove, y hoy parece que vamos por el mismo camino".
Durante una hora y media, Siloé conquistó al público con un repertorio lleno de energía y emoción, interpretando sus temas más emblemáticos bajo su ya característica cruz sobre el escenario.
La conexión entre banda y público fue total: corearon canciones, bailaron sin parar y disfrutaron de una puesta en escena muy próxima.
Uno de los momentos más especiales de la noche llegó cuándo Fito Robles, el vocalista, decidió sorprender al público desplazándose hasta el otro extremo de la carpa para cantar desde allí, haciendo que los más alejados también tuvieran un momento único al lado del artista.

Siloé era uno de los platos fuertes del cartel musical de este año, y no defraudó. Al contrario ya que superó todas las expectativas y convirtió el recinto gastronómico en un auténtico festival indie rock al aire libre.
Un éxito más que suma puntos a la apuesta musical del Concello de O Grove, que celebra ya diez años con este formato de conciertos en la Festa do Marisco, consolidándose como uno de los grandes atractivos del evento.
