Llegó con la vitola de refuerzo contrastado por su experiencia internacional, pero con la necesidad de coger el punto de forma, y justo cuando estaba empezando a mostrar su mejor versión, gol incluido contra el Marino, y el técnico pensaba en darle la condición de titular sufrió una microrrotura muscular que le apartó del viaje del último fin de semana a Ibiza.
Ahora, tras recibir el OK médico, Alfredo Mejía sólo piensa en "poder ayudar al equipo, estar ahí con todo el grupo", sobre todo teniendo en cuenta la lista de bajas con la que el Pontevedra afrontará el duelo del domingo ante el Langreo, con las ausencias seguras de Sana N'Diaye por sanción y de Campillo y Figueroa por lesión además de las dudas de Naveira, Brian y en menor Adighibe, aunque este miércoles se mantenía a menor ritmo.
"Yo me siento bien, fue mínimo lo que me pasó, ya estoy mejor y estoy con muchas ganas de poder estar el fin de semana", asegura el centrocampista. Así, aunque Carlos Pouso ya avanzó que es poco amigo de que un jugador pase directamente de la enfermería al terreno de juego, Mejía apunta al menos a la convocatoria.
El internacional hondureño, curtido en mil batallas, se muestra encantado del recibimiento que ha tenido en la ciudad, en su primera experiencia en España. "La verdad me ha sorprendido cómo la gente vive el fútbol en Pasarón, en Pontevedra", asegura.
Lo que tiene seguro Alfredo Mejía es que la derrota ante la Peña Deportiva "fue un accidente", por lo que "estamos tranquilos", explica sobre el sentimiento de la plantilla. Por eso pide a la afición "que confíe en nosotros porque el domingo vamos a quedarnos con esos tres puntos en casa".