Los rigores del invierno se están notando especialmente en estas fechas en los estadios de Segunda RFEF.
A simple vista se puede comprobar en el Estadio Municipal de Pasarón, con un estado del terreno de juego que ha condicionado la disputa de los dos últimos partidos como local del Pontevedra, primero contra el Compostela por la formación de barro y en la jornada más reciente ante el Langreo por la aportación de arena realizada especialmente en la zona más cercana al Fondo Sur para intentar lograr recuperar la consistencia del campo a medio plazo, mirando hacia el tramo decisivo de la competición.
Fue una circunstancia a la que tuvo que sobreponerse el equipo entrenado por Yago Iglesias, y que posiblemente tenga que volver a afrontar en su próximo compromiso liguero.
Los granates visitarán el próximo domingo 16 de febrero al Marino de Luanco en su estadio de Miramar, unas instalaciones de gran solera y que evocan a muchos de los mejores aspectos del fútbol modesto.
Se trata de un campo de césped natural con unas dimensiones oficiales de 103x65 metros, pero que en las últimas semanas se ha visto castigado por las lluvias que han caído en Asturias, al igual que lo sucedido en Galicia, reblandeciendo en exceso la superficie de juego.
Así se pudo comprobar de hecho en los encuentros más recientes del Marino como local, el 19 de enero contra la Gimnástica de Torrelavega y el 2 de febrero contra el Valladolid Promesas, ambas citas saldadas con triunfo asturiano.

La previsión meteorológica, eso sí, habla de una tregua en Asturias a partir de este jueves, lo que puede favorecer a mejorar las condiciones en las que se celebrará el partido.
Un estadio el de Miramar por cierto que a lo largo de la historia ha sido un escenario propicio para el Pontevedra. Sólo ha perdido allí en una ocasión, en la temporada 2002-2003.
Desde aquel día, entre liga y dos eliminatorias de Copa Federación, los granates encadenan seis triunfos consecutivos en Luanco. Claro que también hay que recordar que este Marino es el único equipo que ha salido victorioso esta temporada del Estadio Municipal de Pasarón. Todo un aviso de que hacerse con los tres puntos en juego no será desde luego una tarea sencilla.