Club Deportivo Atlético Granadilla. Es el rival que le ha tocado en suerte al Pontevedra en el sorteo de la segunda ronda de la fase de ascenso a Segunda B, celebrado en la tarde del lunes en las instalaciones de la Real Federación Español de Fútbol, en Las Rozas.
El equipo canario, campeón de su grupo con 82 puntos, uno más que el Tenisca, que fue segundo, quedó apeado de la ronda de campeones por el Mallorca B, tras haber sido derrotados por 3-0 en el partido de ida, disputado en tierras mallorquinas, empatando a un gol en su feudo en el partido de vuelta.
Los números en la temporada regular del conjunto tinerfeño reflejan 26 partidos ganados, 4 empatados y 8 perdidos, con 68 goles a favor y 34 en contra.
Su sede está en la localidad tinerfeña de Granadilla de Abona, un ayuntamiento situado en el interior de la parte sur de la isla, disputando sus partidos en el Estadio Francisco Suárez, un campo de hierba artificial, al parecer en no demasiado buen estado, con unas dimensiones de 105x65 metros y capacidad para albergar unos 2.000 espectadores, si bien en el último partido ante el Mallorca B la entrada registrada fue de tan sólo 600 espectadores.
En cuanto al otro representante gallego, el Somozas se enfrentará al cuadro madrileño del San Sebastián de los Reyes, jugando el segundo partido de la eliminatoria en su campo de Pardiñas.
El resto de eliminatorias pueden consultarse en la página web de la Federación Española de Fútbol.
MANU FERNÁNDEZ ESPERA UN RIVAL "CON UN NIVEL ALTO"
El resultado del sorteo no ha sido el deseado para el Pontevedra, que se decantaba por un desplazamiento más cercano en busca del apoyo de sus aficionados.
Esa baza será mínima en Canarias ante un equipo, el Atlético Granadilla, a la que el entrenador granate, Manu Fernández, ha mostrado el máximo de los respetos fijándose en una referencia cercana, la eliminatoria del Cercerda ante el Tenerife B: "tenemos la referencia de que el cuarto fue el Tenerife y acaba de eliminar al Cerceda, así que nos imaginamos que será un nivel alto", ha declarado el técnico lerezano.
Más allá de pensar en la dificultad de jugar la vuelta a domicilio en un campo de hierba artificial y presumiblemente con calor, Fernández se centra en el partido de ida, en el que cree que "para ellos también venir a la península es un quebradero de cabeza, un campo grande y de hierba natural".
El preparador del Pontevedra entiende que el Granadilla "viene de perder y sería importante que sobre todo en los primeros minutos de partido les hiciéramos notar esa ansiedad, con la gente que seguro estará en el campo arropándonos", aunque cree que la eliminatoria, como en Portugalete, se decidirá en el encuentro de vuelta.