La vuelta a los entrenamientos del Pontevedra Club de Fútbol tras al agónico triunfo en Vilagarcía ha tenido dos nombres propios, los de Bruno Rivada y Fran Fadiño.
El primero de ellos, tras una semana al margen del grupo debido a la fractura en los huesos de la nariz que se produjo ante el Barbadás, ha confirmado que no pasará por el quirófano. Está a la espera de una máscara protectora para poder reintegrarse en el grupo y ponerse a disposición del entrenador.
Por su parte Fran Fandiño trabajó este lunes con el fisioterapeuta del club, Manu Barros, a la espera de someterse a lo largo del martes a una ecografía que revele si padece una lesión muscular en la parte posterior del muslo derecho.
El centrocampista granate, que había vuelto al equipo titular ante el Arosa tras varios meses alejado de los terrenos de juego, se retiró a los 84 minutos tras notar un pinchazo.
Las sensaciones 24 horas después eran positivas, pero serán las pruebas las que descarten o confirmen una lesión que en caso de existir mantendría de baja al futbolista al menos tres semanas.
El resto de la plantilla granate ha entrenado con normalidad pensando ya en el próximo duelo liguero, ante el Choco, y en asegurar cuanto antes el primer puesto de la liga.