Al margen de las dificultades para abrir el marcador en el último partido del Pontevedra frente al Marino de Luanco, las alarmas de Pasarón se encendieron pasado el minuto 80 cuando Charles tuvo que abandonar el terreno de juego cojeando.
"El portero se me cayó encima de la rodilla y me la ha doblado", explicó el brasileño al finalizar el partido. Si bien prefería ser cauto y esperar al día siguiente para ver cómo evoluciona su dolencia y realizar las pertinentes pruebas, el pichichi granate quiso lanzar un mensaje de tranquilidad. "No creo que sea nada grave", reconoció.
Como consecuencia del golpe, explicó el ariete, "se me subió el isquio en la zona cercana al glúteo". Fue esa tensión la que le prevocó una notoria cojera y lo que acabó motivando su sustitución. "Para estar cojeando, mejor que entrase otro compañero", admitió el atacante.
Sobre el empate sin goles, Charles se queda con que "seguimos dependiendo de nosotros mismos, hemos generado bastante y solo nos faltó el gol", concluyó Charles que vio "injusto" el tanto que le anularon.