Sólo 90 minutos separan al Club Deportivo Ribadumia de poder enfrentarse a un equipo de Primera División en la Copa del Rey.
Es la recompensa que espera al vencedor de la ronda previa que este miércoles 11 de noviembre (20.00 horas) disputarán los aurinegros en el campo de Cuchía, donde habitualmente juega sus partidos el Miengo cántabro. En concreto recibir en su estadio a un equipo de Primera que no dispute la Supercopa de España.
Los de Luis Carro emprende este martes viaje a tierras cántabras, y lo hacen con la ilusión por bandera.
Ni las bajas de hombres como Paco, Álex Fernández y Óscar Martínez y la duda sobre el estado físico de varios futbolistas frenan las expectativas de un equipo que ha arrancado de manera positiva su temporada de regreso a Tercera División. Los de A Senra, con 7 puntos en 4 jornadas, son cuartos actualmente en el Subgrupo B de la competición.
Peor lo tiene sin embargo su rival en Copa, un Miengo que milita en la Preferente cántabra y que llegará después de haber jugado sólo un encuentro de liga, que perdió por 0-3. Fue en la primera jornada del torneo doméstico, ya que la segunda fue aplazada y después la competición de Preferente fue suspendida en Cantabria.
Pese a ellos en el modesto municipio cántabro, de algo más de 3.000 habitantes, se vive con emoción esta fase previa. Tanto es así que pese a las restricciones y que el encuentro se disputará a puerta cerrada, instalarán pantallas gigantes en la zona del aparcamiento del campo municipal para que sus seguidores puedan presenciarlo manteniendo eso sí las pertinentes medidas de seguridad.