Los jugadores del Pontevedra ya conocen de primera mano las intenciones de su nuevo entrenador, Luisito.
El técnico, acompañado de su segundo Pepe Rico y del preparador físico Roberto Valdés, dirigió su primera sesión de trabajo en el Estadio Municipal de Pasarón.
Antes de saltar al terreno de juego se produjo una charla en el vestuario de casi media hora, tras la cual se llevó a cabo una sesión de recuperación para los titulares en Ponteareas y más intensa para el resto de futbolistas.
Luisito piensa ya en cómo encarar la visita del Boiro el próximo domingo, un equipo que ha calificado de peligroso al "estar confirgurado para jugar el play-off".
Para este partido el nuevo entrenador recuperará a David Feito, que este lunes aún ha entrenado a menor ritmo pero que se encuentra muy mejorado de la sobrecarga muscular que le mantuvo fuera del equipo la semana pasada.
Los que no estarán son Fran Fandiño y Tubo. El primero de ellos evoluciona favorablemente pero está pendiente de los resultados de la resonancia magnética a la que ha sido sometido. En caso de no arrojar nada nuevo, el centrocampista estará de baja al menos dos semanas.
Por su parte Tubo realizará una prueba durante esta semana incrementando su ritmo de trabajo. Si no deja atrás las molestias derivadas de su hernia discal podría decidir pasar por el quirófano.
En la primera sesión semanal también se ejercitó a menor ritmo Pedro García, a causa de un golpe sufrido ante el Cultural Areas, pero su estado no preocupa y si no hay contratiempos estará a disposición del técnico.