Un mes después se esfuma la amenaza de sanción que arrastraba Johnny Medina desde el pasado 7 de diciembre, cuando fue descalificado en la última acción del choque ante el Barcelona B.
En aquel momento los colegiados le mostraron sobre la cancha la tarjeta roja, que no acarrea sanción, pero en el acta según el relato teucrista se cambió el color de la tarjeta al azul, que sí llevaría consigo un partido de castigo.
Desde entonces, el Comité de Competición recabó testimonios de las partes implicadas, incluido un informe arbitral, y el jugador siguió jugando a la espera de resolución.
El temor en el club pontevedrés era que el pivote brasileño, pieza importante en el esquema defensivo de Quique Domínguez, se perdiese el primer e imporante partido del año ante el Balonmano Zamora (sábado, 20:30 horas).
Finalmente tras reunirse durante la tarde de este miércoles, y tras más de un mes de espera, Competición decidió archivar de manera definitiva el expediente, por lo que Medina podrá ser alineado el próximo sábado en el Municipal en un duelo que puede resultar clave en la lucha por el ascenso directo.