Respira un poco el Pontevedra tras la resonancia magnética a la que ha sido sometido Kevin Presa.
Más allá del leve esguince en su rodilla diagnosticado el lunes, la prueba médica no revela ninguna otra lesión de consideración, por lo que el centrocampista podría incluso estar el próximo domingo en Guijuelo, aunque la evolución de las molestias en los próximos días marcará su disponibilidad.
Al menos Luismi no da por perdido a Kevin, como tampoco al resto de futbolistas que arrastran problemas físicos en una enfermería que se encuentra llena de efectivos.
Adrián León continúa entrenando al margen del grupo, al igual que Kevin, en su caso por culpa de molestias en la zona isquiotibial, aunque "por sensaciones parece que llegará", confirmó el técnico granate. Además Berrocal y Campillo se recuperan de sendos golpes, mientras que el quinto 'tocado' es Nacho López.
"De los cinco que tenemos tocados si podemos salvar a tres arreglamos", ha asegurado el entrenador pontevedrés, cuya máxima preocupación se centra en la retaguardia, tanto en defensa como en el puesto de medio centro de contención.
Por el momento, los únicos descartados para la cita en Guijuelo son los lesionados Álex Fernández, Romay y Churre.