Era un trámite pero había que pasarlo. El Bádminton Pontevedra ha certificado su descenso de la máxima categoría del bádminton español después de caer en su visita al Rinconada por un contundente 5-2.
Aunque las matemáticas dejaban opciones a los pontevedreses para pelear por la permanencia, llegaban a la última jornada liguera mermados por las bajas de cuatro de los seis jugadores habituales para Jesús Pereiro.
A pesar del resultado y de las lesiones, el Ravachol se aferró a sus opciones con una primera victoria en dobles mixtos de Javier Sánchez y Georgina Bland frente a Jaume Pérez y Laura Molina (16-21, 21-23).
El Rinconada igualó en dobles femenino con Marta y Laura Molina, que aplastaron por 21-8 y 21-4 a Laura Miguens y María Torres. Más complicado lo pusieron Javier Sánchez y Gabriel Fernández en dobles masculino, pero finalmente cayeron por 21-13 y 21-14 ante Jaume Pérez y Carlos Piris.
Con los sevillanos con el marcador a favor, el resto fue un mero trámite. Y más cuando Jesús Pereiro se tuvo que retirar lesionado en su duelo individual frente a Fran Olivares. Por su parte, Raquel Miguens hizo lo que pudo en su enfrentamiento con Marta Calleja, pero la jugadora local sumó otro punto para su equipo derrotando a la del Ravachol por 21-12, 21-6.
Ya sin opciones de victoria, llegó el turno de Gabriel Fernández y Carlos Piris, donde el jugador del Rinconada venció por 21-9 y 21-6. Finalmente, el último duelo cayó a favor del Bádminton Pontevedra. Georgina Bland hizo el punto final para su equipo después de ganar a Nerea Díaz por un doble 21-11.
Esta derrota supone el descenso del equipo pontevedrés de la División de Honor en su primera experiencia en la categoría. No es el mejor desenlace, pero desde el club están satisfecho por el rendimiento del equipo durante toda la temporada.