Ademar León y Cisne se verán las caras este miércoles a partir de las 20 horas en un duelo en el que ambos conjuntos necesitan la victoria para mantener viva la esperanza de lograr los objetivos marcados a principio de temporada. Los pontevedreses, después de encajar dolorosas derrotas ante rivales directos como Cangas o Nava, se encomiendan a un milagro para conseguir la permanencia. Los leoneses, por su parte, buscan reconducir el rumbo en una errática segunda vuelta que se vio agravada por un brote de covid-19 en el vestuario.
"Vienen de una racha un poco mala, salieron de confinamiento el lunes pasado, tuvieron que jugar una eliminatoria exprés en Suecia y perdieron los dos partidos y luego perdieron Cangas", explica el segundo entrenador pontevedrés Quiños, quien no sabe si esta situación será beneficiosa para los suyos. "No sé si es bueno o malo porque aunque vengan de una mala racha son un gran equipo y una gran plantilla", asegura.
Se trata de un equipo "joven y de mucho talento" que se caracteriza por "defensas súper intensas y salidas al contragolpe con flechas como Jaime y Gonzalo Pérez".
Las balas en el cargador de la permanencia se le están agotando a los blancos que dejaron escapar dos oportunidades de oro para reengancharse a la carrera por la salvación. Ahora tratarán de pescar en las aguas revueltas que bajan por León conscientes de que un nuevo tropiezo puede suponer el adiós casi definitivo al sueño de Asobal.